Inicio  >  Opinión > Noticias
El Universal como página de inicio  |  Agregar a favoritos  |  Ayuda
Votar
[an error occurred while processing this directive]



Axel Capriles M. // Pdvsa hypermarket

Todos nos sentimos como Dalia, merecedores de una vivienda digna

Podemos entender el país como un hipermercado petrolero, como mezcla de tienda por departamentos y gran almacén de importación de un inmenso campo petrolero. Si queremos comprar pollo, leche, arroz, azúcar o caraotas negras, nos dirigimos al departamento Pdval. Si queremos practicar esgrima, taekwondo o gimnasia olímpica, visitamos el departamento de deportes. Si deseamos más rebajas, vamos al departamento de eventos y asistimos a la próxima megajornada social. Entre departamento y departamento, además, se rifan casitas.

Podemos, entonces, imaginarnos, todos, como habitantes de un extensísimo campamento, como obreros y empleados de Tía Juana, Jusepín, Mene Grande o San Tomé, encerrados tras la protectora cerca del Estado, dentro de un área comunitaria con todas las comodidades: comederos, atención médica, lavanderías, cine, en viviendas de categorías seriadas asignadas por la gerencia petrolera, con servicios prestados a costos nominales o totalmente subsidiados. Como el diseño urbanístico de los campamentos petroleros, nuestro pensamiento será uniforme y estará, también, cercado.

Entendernos como hipermercado de un ilimitado campo petrolero tiene consecuencias perversas. Hace infecciosa la mentalidad minera orientada a la explotación mercantilista y el disfrute a corto plazo, refuerza el locus de control externo y disminuye el dominio que sentimos tener sobre nuestra existencia individual. Lo peor, es que la inflación mental de nuestros dirigentes y la concentración de poder en el Estado ha convertido a Venezuela en una nación de pedigüeños, de mendigos que ruegan favores al Estado. La falsa revolución de la dignidad ha profundizado los mecanismos de dependencia. Ya no somos dueños de nuestro destino. Ya los padres de familia no debemos luchar por darle un techo a nuestra familia, es deber del Estado. Hoy, todos los venezolanos nos sentimos, como Dalia, merecedores de una vivienda digna. Por eso le pedimos al dueño del petróleo que nos la regale.

axelcapriles@cantv.net


Más artículos de esta firma

 Lo más
  •  Leído 
  •  Comentado 

Blogs Ver todos

  • ERNESTO LINZALATA
    42 kilómetros
    La noche de este jueves estuve navegando en la página www.hydraopt.com, que la (...)

    HACE1minuto
  • ALFREDO YÁNEZ MONDRAGÓN
    Incisos
    Aquí nadie da puntada sin dedal. La aparición del afiche en la avenida (...)

    HACE13minutos
  • MANUEL ALFREDO RODRÍGUEZ
    Derecho Innovador
    Qué tipo de contrato debe emplearse a la hora de vender un apartamento, casa o (...)

    HACE2horas
  • JULIO T. CABELLO
    Diáspora
    Ahora que medianamente ha pasado el tsunami que despertó Caracas, ciudad de (...)

    HACE18horas
  • ELIDES J. ROJAS L.
    Sobre la marcha
    Por lo que se ha visto en el último mes, micomandantepresidente está en pleno (...)

    HACE21horas
  • ALFREDO PIMENTEL
    Fórmula 1 a dos manos
    Tienen mucho trabajo en McLaren. Es un equipo fuerte, rápido y competitivo, (...)

    HACE2dias
  • ILEANA MAGUAL MANDÉ
    Energía de la buena
    En momentos de tensión e incertidumbre, siempre es reconfortante (...)

    HACE3dias