Madrid.- Al menos un centenar de personas
murieron hoy el accidente de un avión de Spanair en el
aeropuerto de Madrid, confirmó la Delegación del
Gobierno en Madrid, según la cual al menos 27 personas
lograron sobrevivir al siniestro.
El diario "El Mundo" apuntaba 140 fallecidos.
En el avión, correspondiente al número de vuelo
JK5022 y que operaba con código compartido con la alemana
Lufthansa (LH255), viajaban 164 pasajeros y 9 tripulantes
con destino a Las Palmas de Gran Canaria. Cayó durante
el despegue y se incendió. Entre las víctimas hay
ciudadanos daneses y suecos, además de españoles,
según los medios, informó DPA.
El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez
Zapatero, suspendió sus vacaciones estivales en Doñana,
en el sur de España, para desplazarse hasta el aeropuerto,
igual que hicieron varios ministros y el alcalde de Madrid,
Alberto Ruiz-Gallardón.
En el lugar del siniestro se levantó durante horas una
gran columna de humo que pudo apreciarse a varios kilométros
a la redonda hasta que los bomberos lograron sofocar las llamas.
Cuando España disfrutaba de las nuevas medallas logradas
hoy en los Juegos Olímpicos de Pekín, la noticia
golpeó al país desde los informativos televisivos
como una losa. Poco a poco, el número de muertos fue
creciendo. Y con él, la angustia, pues ya suman más
de un centenar. "Todo estaba lleno de cadáveres carbonizados",
manifestó uno de los sanitarios que acudieron al lugar
del siniestro.
El aeropuerto de Madrid puso en marcha su plan de emergencia
y policía, Guardia Civil, servicios sanitarios y bomberos
se desplazaron al lugar del accidente, con casi 500 profesionales
movilizados.
Los heridos que pudieron ser evacuados fueron trasladados
a hospitales de la capital española tras se atendidos
en la pista. Familiares de los pasajeros del avión comenzaron
a llegar al aeropuerto, donde se habilitó una sala de
asistencia psicológica. En el de Las Palmas se habilitó
un espacio similar.
"Esto pinta muy mal", se lamentaba el padre de una pasajera
que esperaba la llegada de su hija en Gran Canaria. "No contesta
nadie", decía un abuelo que trataba de hablar con su
nieto, otro de los ocupantes. En Las Palmas y en Madrid se
habilitaron espacios para que los familiares de los ocupantes
del vuelo JK5022, operado conjuntamente con la alemana
Lufthansa (LH255), recibieran ayuda psicológica.
El desconsuelo se extendía en las salas mientras de
la pista de la Terminal 4 del aeropuerto ascendía una
oscura columna de humo. El avión se incendió al
estrellarse y también ardió un pasto cercano. Los
bomberos tardaron en poder apagar las llamas.
"El avión estaba todo partido, todo estaba lleno de
cuerpos", describió un trabajador del aeropuerto. "No
he visto algo así en mi vida", añadió un sanitario.
Sólo la parte delantera de la aeronave permaneció
intacta. Un ala y la cola quedaron separadas del resto.
El avión podría haber caído a la pista tras
incendiarse uno de sus motores, según medios españoles.
Otros medios indicaron que la areonave, un MD-82, intentó
despegar una vez y después fue revisada por un mecánico.
Tras esa revisión despegó de nuevo y entonces se
produjo el accidente.
La Terminal 4 del aeropuerto de Madrid-Barajas quedó
cerrada temporalmente. La dirección de Spanair se reunió
de emergencia.
Se trata del primer accidente de un avión en el aeropuerto
madrileño desde 1983. Ese año murieron 274 personas
en dos accidentes en Barajas.