CARACAS, miércoles 06 de agosto, 2008 | Actualizado hace
Para Vélez un buen actor de doblaje no se limita a hablar: debe actuar
(Foto: N. Rocco)
JAVIER BRASSESCO
EL UNIVERSAL
"¡Maldita sea!". Fue lo primero que dijo Humberto Vélez
cuando en mayo de 1990 un delegado de la cadena Fox le señaló
con vehemencia mientras gritaba en inglés "¡Eso, eso
es exactamente lo que estábamos buscando!".
El mexicano había sido escogido para doblar en español
a quien con el tiempo sería el personaje animado más
popular del Planeta: Homero Simpson. Sólo que él
al principio lo odió, y se dijo a manera de consuelo:
"Lo bueno es que en tres meses Los Simpsons irá
al cementerio de series olvidadas y no tendré que hacer
más a ese estúpido mono".
Los tres meses se convirtieron en quince años y el odio,
como tantas veces sucede, devengó en amor. Un amor tan
fuerte que cuando un problema sindical entre su empresa de
doblaje y el Sindicato de Actores hace cinco años lo
separó para siempre de Homero Simpson, Vélez lloró
y se emborrachó. Los últimos quince años de
su vida habían girado en torno a ese personaje, y de
pronto no tenía bajo sus pies piso para sostenerse, para
bailar ni para dar el salto. Era el peor de los divorcios.
Vélez pudo reencontrarse con sus seguidores, durante
la visita a Caracas que realizó el pasado fin de semana
como invitado especial de la III Convención del Cómic
Japonés. Todavía hoy tiene el consuelo que le brinda
cada fan que le conoce. Varían las caras pero no la frase;
todos le dicen: "Homero Simpson eres tú". Él ha
terminado creyéndoselo a fuerza de escucharlo. Para casi
todos los que crecieron viendo la legendaria serie, las voces
de hoy son hechas por farsantes.
-¿Qué le parece la voz actual de Homero?
- Nunca la he escuchado, pero en cualquier caso no puedo
ser objetivo en este tema. Por lograda que sea, jamás
voy a creer que es mejor que la mía. Modestia, por favor
apártate, ya ves. Pero una cosa puedo decir: a quien
hoy hace de Homero en español no lo conoce nadie, y a
mí, 5 años después, me siguen invitando para
talleres de doblaje en todo el mundo.
-¿Cómo llegó a ser la voz de Homero Simpson?
-Por casting. Un señor de Fox tenía tiempo buscando
una voz para Homero, y un día se presentó en la
compañía Audio Master 3.000, donde yo trabajaba.
Cuando me tocó el turno, él se volteó para
no verme y yo empecé a hacer mi interpretación.
De repente se voltea y grita. "That's exactly what I want".
A mí no me gustaba el personaje y pensé que fracasaría.
Por suerte para el mundo, me equivoqué.
-¿Por qué escogió esa voz?
-Homero tiene un ligero retardo, y eso se tiene que notar
cuando habla. Luego toma cerveza y fuma, lo que achatarra
la garganta. Tiene algo de libidinoso y no tiene control sobre
sí mismo, de ahí los altos y los bajos en sus expresiones.
Todo eso traté de expresarlo en su voz.
-¿Por qué dejó de doblarlo?
-A todos nos sacaron. Fue un lío sindical en el que
no teníamos nada que ver porque nosotros no pedíamos
nada. La Fox presionó y dijo que el doblaje se hiciera
con cualquiera, y eso fue precisamente lo que hicieron.
-Corrió el rumor de que el grupo original doblaría
la película aunque ya no estaba haciendo la serie...
-Eso no pasó de ser un buen deseo de nuestros seguidores.
-¿Acaso un doblaje no puede hacerlo cualquiera?
-Eso es lo que se piensa y es lo que se hace para justificar
los pésimos sueldos: contratar a cualquiera. Pero miren
los resultados. Un buen doblaje tiene que ser llevado a cabo
por personas que tengan formación actoral. Doblar es
actuar. Yo no sólo hice la voz de Homero, yo fui Homero
y, como me dice toda persona que me topo en la calle, soy
Homero. En mi caso fue además una vocación, pues
aunque estuve y aún estoy en el mundo de la actuación,
desde los 11 años supe que lo mío era el doblaje.
-¿Aún trabaja en ese campo?
-Claro. Soy Winnie Pooh, Tony Soprano, el papá de Ugly
Betty, Saúl en Brothers and Sisters y un personaje
de Naruto cuyo nombre no recuerdo. También doy
clases de doblaje en el Forum Shakespeare.
-¿Extraña a Homero?
-El primer año lo extrañé muchísimo,
tanto que me hacía gracia. Fue como una ruptura amorosa,
tal cual: lloré, pataleé, mis amigos tuvieron que
aguantarme. Ahora ya lo superé, pues estoy en otras cosas,
aunque creo que ya para siempre la gente me identificará,
sobre todo con Homero. A la distancia lo veo como un matrimonio
que duró 15 años, con la ternura con que recordamos
a alguien que nos ayudó a crecer, a ser mejores.
Javier Brassesco
EL UNIVERSAL
06:19 AM. Nacional y Política. Desde muy tempranas horas de la mañana se observan colas de ciudadanos que se acercaron a sus diferentes centros de votación para ejercer su derecho al voto en estas elecciones regionales donde se escogerán 22 gobernadores y 238 alcaldes.
Robert Andrés Gómez
Cinema XXI
Después de debutar con Puras joyitas junto
a Carlos Oropeza, Henry Rivero (...)
IESA
Mi propia empresa
Más de la mitad de los venezolanos desea tener su negocio
propio. ¿Por qué (...)
Efrain Ruiz
Beisbol 13
Los Leones del Caracas no habían terminado de perder su segundo encuentro al (...)
Mariángela Lando
Fanáticos del cable
Pues si. Dylan McKay es el padre de Sammy. Esta es una noticia
digna de (...)
Magdalena Calvo de Sosnowshy
Familia y Flores de Bach
"No es la enfermedad
lo que importa, sino el paciente". Edward Bach -
(...)
Elides J. Rojas L.
Sobre la marcha
Se trata de un régimen militarista, autoritario y autocrático.
De eso no hay (...)
Ernesto Linzalata
42 kilómetros
Este fin de semana, Pablo Alejandro Guzmán, uno de los
lectores del blog (...)
José Ochoa
Dubai à la carte
Al menos un par de veces a la semana, y cuando tengo el tiempo,
me paso por (...)
Héctor Aranguren
El dogout cardenal
Una serie oriental donde no se obtuvieron
los resultados esperados y donde (...)
Mayte Navarro
Entre grandes cacaos
La Barraca vivió otro de sus momentos espectaculares.
Trajes largos (...)
Alfredo Yánez Mondragón
De extremo a extremo
Los muchachos, Pedro Rodeiro, Rómulo Cobos, Elizabeth
Espinoza y Ram Manirán (...)
Freddy Molina
León al Bate
Cuando se enfrenta al equipo melenudo hay que jugar una muy
buena defensa, (...)