Madrid.- El presidente del gobierno español,
José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de
la oposición, Mariano Rajoy, lograron hoy por primera
vez en más de cuatro años consenso en torno a la
reforma de la justicia y la lucha antiterrorista, en su quinto
encuentro en La Moncloa.
En apenas poco más de dos horas, ambos líderes
consiguieron pactar la renovación en septiembre del Consejo
General del Poder Judicial y el Tribunal Constitucional, paralizada
debido al enfrentamiento entre los dos principales partidos
de España, y acordaron endurecer penas para delitos sexuales
y crear una lista de pederastas, aunque permaneció la
discrepancia en cuanto a las medidas económicas a adoptar
de cara a la actual crisis.
Como síntoma del distanciamiento que aún persiste,
en vez de dar su conferencia de prensa en La Moncloa (sede
del gobierno), Rajoy lo hizo en la oficina nacional de su
Partido Popular (PP), señaló DPA.
Zapatero valoró la reunión como una cita "positiva,
con frutos y con acuerdos". El líder del principal partido
de la oposición dijo que hubo acuerdos y desacuerdos.
"Yo pienso que hay que tomar medidas urgentes contra la crisis
porque creo que hay una crisis económica, y el presidente
del gobierno cree que no", aseguró en su comparecencia.
"Las cosas no se arreglan solas, y si se arreglan solas lo
harán muchísimo más tarde", destacó.
Zapatero celebró el acuerdo que permite destrabar la
renovación de lo dos órganos judiciales, motivo
de enfrentamiento desde hace meses y que ponía en riesgo
el funcionamiento de la justicia, aunque señaló
que los nombres "vendrán" después, que por el momento
se acordaron "criterios".
Ambos dirigentes consiguieron un entendimiento "total" en
política antiterrorista. El acuerdo que permitirá
una "relación singular" entre el Partido Socialista y
el PP, según expresó Rajoy, se basa en cinco puntos:
unidad de los demócratas, apoyo a las víctimas,
cooperación internacional, confianza en el Estado de
Derecho y respaldo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del
Estado.
También anunciaron que promoverá una ley para mejorar
la atención a las víctimas el terrorismo que incluye
la retirada de placas en las calles y cualquier tipo de símbolo
de homenaje a terroristas.
Los consensos habían sido negociados previamente por
los portavoces parlamentarios de ambos partidos, y sus máximos
líderes les dieron hoy su visto bueno final.