La Paz.- El Tribunal Constitucional de Bolivia
ordenó hoy a la Corte Nacional Electoral que suspenda
la organización del referendo para la revocación
de los mandatos del presidente y de los gobernadores convocado
para el 10 de agosto.
Silvia Salame, única magistrada del alto Tribunal por
las sucesivas renuncias de los otro cuatro miembros elegidos
por el Parlamento, comunicó a los medios locales que
la decisión es consecuencia de una demanda interpuesta
por el diputado opositor Arturo Murillo, de la fuerza centrista
Unidad Nacional (UN).
Salame explicó que, pese a ser la única magistrada
en funciones en el TC, después de que sus cuatro colegas
dimitieran meses atrás tras denunciar presiones políticas,
puede firmar un decreto de ese tipo porque hay jurisprudencia
al respecto, informó Efe.
El referendo "tiene que quedar suspendido, porque la jurisprudencia
del Tribunal es obligatoria para la Corte Nacional Electoral,
el Presidente de la República y cualquier organismo nacional",
apuntó la magistrada Salame.
La demanda presentada por Murillo es un "recurso incidental
de inconstitucionalidad" que alega que al convocar el referendo
se violó la Constitución, debido a que ese tipo
de consulta no está incluida en la Carta Magna, aunque
fue avalada por una ley del Congreso promulgada por Morales.
Según Salame, dado que es la única magistrada del
TC no puede tomar una decisión sobre la constitucionalidad
o no del referendo, pero puede firmar un decreto para frenar
el proceso hasta que ese órgano cuente con todos los
magistrados que necesite y analice el tema de fondo.
"La Corte Electoral tiene que abstenerse de continuar con
el referendo hasta que el Tribunal Constitucional se pronuncie
sobre su constitucionalidad", detalló Salame.
Cuando el diputado Murillo presentó la demanda en junio
pasado, dijo que ese recurso había sido estudiado con
detenimiento por sus abogados y, a su juicio, representaba
un "jaque mate" para la Corte Electoral.
Morales está en plena campaña para ser ratificado
en las urnas y los prefectos opositores, aunque han calificado
de injusta la ley de convocatoria al referendo, han aceptado
someterse al mismo.
Para el mandatario indígena, el referendo debe permitir
a los bolivianos elegir entre su proyecto de refundación
constitucional y los movimientos autonomistas impulsados por
opositores en cinco de las nueve regiones del país.