NOELIA SASTRE
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
Dos sectores clave, el de la automoción y el aeronáutico,
están en la cuerda floja en Estados Unidos. La crisis
los golpea con fuerza. Las marcas emblemáticas presentan
alarmantes pérdidas e intentan salir a flote con desesperados
planes para mejorar su liquidez. En el caso de los automóviles,
el mercado está ya saturado en la primera potencia mundial,
cuyas compañías comprueban año tras año
cómo el crecimiento del sector está en los países
emergentes.
De hecho, mientras en naciones como Brasil las ventas de
coches aumentan 43% cada año y en China han pasado de
un mercado prácticamente inexistente hace una década
a vender siete millones de unidades, en Estados Unidos ha
caído de los 16 a los 13 millones anuales. Y este año
las cosas se presentan todavía peor. Las ventas cayeron
en picada en junio, sobre todo entre los vehículos de
mayor consumo de combustible.
General Motors, la líder, seguida por la japonesa Toyota,
vendió 18,5% menos el mes pasado, con los todoterreno,
pickups y camionetas, registrando un descenso de 16,6%. En
el caso de Ford, la reducción fue de 28% -bastante más
que lo esperado- con un bajón de 54% en la categoría
4x4.
Chrysler, el tercer fabricante estadounidense, reportó
una caída de 36%. "Los resultados reflejan la pérdida
de confianza del consumidor, que está al nivel más
bajo desde 1992", declaró Jim Press, vicepresidente de
Chrysler.
Toyota registró una baja menor -11%-, mientras que el
también japonés Honda -especialista en carros compactos
y económicos- fue el único que aumentó sus
ventas en 13,8%.
Estrategias propuestas
Volviendo al líder, GM presentó esta misma semana
un nuevo plan para mejorar su liquidez en 15.000 millones
de dólares a través de la venta de activos (como
la marca Hummer, que podría generar hasta 3.200 millones
de dólares) y la supresión de empleos con bajas
incentivadas y jubilaciones anticipadas en Estados Unidos
y Canadá. Las medidas incluyen reducir producción
en sus líneas de pickup y todoterreno, menos gastos en
publicidad y el retraso de pagos relacionados con los seguros
médicos de sus empleados.
Estados Unidos tiene demasiadas marcas y productos equivocados
para los actuales precios del crudo, concluyen los expertos.
Los carros híbridos o impulsados por hidrógeno parecen
ser el futuro, con el apoyo del Gobierno para la producción
de etanol y la investigación en las actuales tecnologías
para las baterías. Ese parece ser el futuro de la industria
a la que el candidato republicano John McCain prometió
este viernes ayudar si llega a la Casa Blanca. McCain presentó
su plan para vehículos de próxima generación
en el Centro Técnico de General Motors en Detroit, donde
la marca diseña su primer auto eléctrico, el Chevrolet
Volt.
Más números negativos
También las principales aerolíneas norteamericanas
están en apuros. Delta, American y Continental Airlines
reportaron unas pérdidas totales de 2.500 millones de
dólares en el segundo trimestre, debido sobre todo a
gastos extraordinarios como los despidos, por lo que las perspectivas
para próximos trimestres son algo más optimistas.
Delta, por ejemplo, planea un ahorro de 2.000 millones por
la fusión con Northwest Airlines que dará lugar
a la mayor aerolínea del mundo.
James McNerney, presidente ejecutivo de Boeing, explicó
esta semana a la prensa europea durante la feria aeronáutica
de Farnborough (Inglaterra) que el alto precio del crudo está
acelerando el abandono de la tecnología antigua.
"Las compañías aéreas en Estados Unidos están
eliminando las rutas menos rentables e incrementando los ingresos
subiendo precios. Con el tiempo, esta situación es una
buena oportunidad para desarrollar nueva tecnología y
aeronaves que ahorren hasta 30% en combustible. Y eso mantiene
alta la futura demanda de nuestros aviones".
Las aerolíneas siguen anunciando recortes en su nómina,
que suman miles de empleos, y otras medidas para nada populares,
como el mayor cobro por equipaje y otros servicios, en un
intento por salir de la crisis generada por el aumento constante
en el precio del combustible de avión.