WALTER OBREGÓN
MARLA PRATO
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
Barinas.- La situación de las familias con viviendas
inundadas como consecuencia de las lluvias registradas esta
semana en la ciudad de Barinas empeora, no sólo por el
incremento de personas afectadas sino también por la
poca atención gubernamental. La población infantil
ha empezado a sufrir diarrea y vómitos.
En la urbanización Prados del Este, uno de los sectores
más golpeados, los habitantes se consideran damnificados
en sus propias viviendas, pues han perdido todos sus enseres
y la mayoría no encuentra adónde ir.
Inicialmente se estimó que las familias afectadas en
esta zona llegaban a 300, pero ayer se ubicaron en poco más
de 500. De las 13 calles que tiene el urbanismo, 10 quedaron
inundadas. Este sábado, los vecinos veían salir
el sol y rogaban a Dios cesar las lluvias.
Lourdes Cadenas, una mujer de avanzada edad que vive en la
calle 13 de esa urbanización en compañía de
un hijo, un nieto y una hija con discapacidad, tuvo que botar
todos los colchones y ahora comparten una colchoneta que les
dio Protección Civil. "El mejor de los colchones que
tengo se encuentra húmedo porque el agua se metió
en el cuarto a un nivel que sobrepasó la altura de la
cama. Mi nevera prácticamente nadó estos días
y perdí toda la comida", dijo.
Por su parte, Landis Pérez, está preocupada por
el brote de diarrea y vómito que empezaron a padecer
sus dos hijos. Al igual que su vecina, tuvo que sacar lo poco
que tenía en su vivienda.
La ayuda del Gobierno ha sido escasa. Protección Civil
repartió en esta zona sólo 50 colchonetas, una por
familia en el mejor de los casos, así como bolsas de
comida contentivas de 2 kilos de arroz, 2 kilos de pasta y
una mantequilla.
A pesar de las enfermedades que ya padecen los niños,
las autoridades no han ordenado fumigación ni vacunación.
Los infantes sólo han recibido un cotillón con una
crema y un cepillo dental.
Lara sin servicios
A 20 personas se elevó el número de damnificados
por el torrencial aguacero que cayó por más de 12
horas continuas en Barquisimeto y gran parte de Lara, mientras
que los afectados superan las 100 familias.
La situación llegó a tal magnitud que durante más
de tres horas quedó suspendido el servicio telefónico
de Cantv y las comunicaciones vía Internet, restaurándose
poco después de las 5 p.m. en muchas zonas.
Se pudo conocer que el aeropuerto Jacinto Lara reinició
sus actividades, siendo levantada la medida de restricción
ya en horas de la noche del viernes.
Según el jefe de estadísticas del Cuerpo de Bomberos
de Barquisimeto, sargento Luis Abarca, las zonas más
afectadas por las inundaciones fueron las del norte, en la
vía hacia Duaca, en donde las personas perdieron todos
sus enseres. Hay damnificados en Valles de Uribana, Romeral
3, zona de Tamaca y un rancho en la calle Clemente Brito,
vía Río Claro.
Los bomberos informaron que existe una orden de desalojo
inmediato para 250 personas, las cuales no han querido acatar
la medida y aún permanecen en sus casas a pesar del riesgo.
Margarita en alerta
Los efectivos y voluntarios de Protección Civil en Nueva
Esparta se mantienen en alerta preventivo debido a las precipitaciones
que se han registrado en la región. Según Frank
Tendero, director del organismo en la isla, han contabilizado
inundaciones en 10 viviendas sin mayores daños, en localidades
de los municipios Mariño, Díaz y Villalba o Isla
de Coche.
//CON INFORMACIÓN DE JOAN IZAGUIRRE