Toronto.- Científicos de todo
el mundo advirtieron hoy que la rápida destrucción
de pantanales en todo el planeta está liberando grandes
cantidad es dióxido de carbono lo que puede acelerar
el calentamiento global de la atmósfera.
Un día antes del inicio en la ciudad brasileña
de Cuiba de la VIII Conferencia Internacional de Pantanales,
los científicos advirtieron que las zonas pantanosas
del planeta albergan un volumen de carbono similar al que
existe hoy en día en la atmósfera.
"El calentamiento global está acelerando la descomposición
de los materiales orgánicos acumulados en los pantanales
lo que a su vez está liberando en al atmósfera gasas
con efecto invernadero que aumenta la evaporación de
las aguas", señaló vía telefónica desde
Estados Unidos a Efe el científico estadounidense Eugene
Turner.
El científico estará en el grupo de 700 colegas
de 28 países de todo el mundo, que entre el 21 y el 25
de julio participarán en la conferencia, y que emitirán
una declaración final en la que se urgirá a las
naciones a redoblar los esfuerzos para preservar las zonas
pantanosas del planeta.
El profesor Paulo Texeira, coordinador del Programa Medioambiental
de la Región del Pantanal, un proyecto conjunto de la
Universidad de las Naciones Unidas y la Universidad Federal
de Mato Grosso, dijo a Efe desde Brasil que la conferencia
también servirá para "mejorar las labores científicas
en los pantanales en Latinoamérica".
Un 20 por ciento de la superficie de Suramérica son
zonas pantanosas pero los científicos señalaron
que están muy mal identificadas y catalogadas por sus
características.
Según los datos proporcionados por los organizadores
de la conferencia, los pantanales cubren el 6 por ciento de
la superficie de la Tierra, cifra en la que se incluyen marismas,
zonas cenagosas, los deltas de los ríos, la tundra y
lagunas.
Pero esa superficie almacena entre el 10 y el 20 por ciento
del carbono existente en la tierra, lo que supone alrededor
de 771.000 millones de toneladas de gases con efecto invernadero,
tanto el CO2 como el metano, un gas que tiene efectos incluso
más nocivos para el calentamiento global que el dióxido
de carbono.
Turner añadió que además de esta función
de almacenamiento del CO2, las zonas pantanosas del planeta
"tienen un poderoso valor económico. Por ejemplo, en
muchas áreas sirven para contener inundaciones. En otras,
retienen productos químicos industriales nocivos".
Se mostró especialmente preocupado por la liberación
de metano que está acumulado bajo el "permafrost" -una
capa de tierra permanentemente helada- de la tundra tanto
en Rusia como en Canadá.
"Vamos por muy mal camino -afirmó Turner-. En la última
década, parte del CO2 liberado ha sido absorbido por
los océanos pero en los últimos años se han
podido observar que ya no lo están haciendo al mismo
ritmo que antes".
En los pasados 100 años, el 60 por ciento de los pantanales
de todo el mundo han sido destruidos, una cifra que sube hasta
el 90 por ciento en Europa, se informó.
En Estados Unidos, que ha perdido 50 millones de las 90 millones
hectáreas que existían hace 500 años, las zonas
pantanosas del Misisipi antes acumulaban 60 días de agua
del río. En la actualidad esa cifra se ha reducido a
12 días.