ZULMA LÓPEZ
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
San Cristóbal.- Ciento cuarenta viviendas resultaron
afectadas luego de que se desbordara el río Uribante,
ubicado en el municipio Fernández Feo de esta entidad.
Más de 700 personas residentes de la población Isla
de Betancourt sufrieron los rigores ocasionados por el agua
que a su paso arrasó con cultivos agrícolas, ganado
y vías de comunicación.
Paso vehicular limitado
El río creció más de cuatro metros y derrumbó
la carretera que comunica a las poblaciones de El Piñal
y La Morita con la Isla de Betancourt. La Alcaldía del
municipio Fernández Feo improvisó una carretera
para que los pobladores pudieran llegar hasta sus viviendas.
El lodo cubrió la mayoría de casas y fincas de
la zona. El agua tumbó paredes, cercas y árboles
que se encontraban a lo largo de la vía. Las inundaciones
propiciaron el arrastre de las tuberías de agua potable
y la pérdida del servicio eléctrico que ya fue restablecido.
El director municipal de Protección Civil Pedro Márquez
explicó que el agua derrumbó un tramo de dos kilómetros
de carretera. Explicó que luego de la crecida del río
tuvieron que sacar a algunas personas por vía fluvial;
"también hicimos un recorrido aéreo para determinar
la magnitud de los daños y esto nos permitió establecer
que más de 70 por ciento de la zona se inundó",
dijo.
Indicó que hay algunas viviendas que ya no están
habitables, sin embargo hay otros residentes que han regresado
a sus casas para sacar el lodo, porque el nivel del agua ha
descendido. Cerca del lugar hay un punto de atención
de Protección Civil regional para atender cualquier eventualidad.
Los socorristas han tenido que asistir a algunos pobladores
que han presentado problemas con la tensión o crisis
nerviosas. "Algunas de estas personas tuvimos que llevarlas
a centros de salud cercanos por presentar estos cuadros clínicos",
aseguró Márquez.
La mayoría de las viviendas están llenas de lodo.
Sus propietarios han tenido que recoger los enseres para evitar
que se dañen. Tal es el caso de la señora Élida
Robles, cuya casa quedó totalmente llena de barro. Ella
ha tenido que montar las camas sobre ladrillos para poder
dormir. Cada vez que llueve vive en zozobra porque cree que
el río la va a arrastrar, "no se sabe si a medianoche
estemos durmiendo y el río barre con nosotros", expresó.
Dijo que tiene que correr el riesgo de permanecer en el lugar
porque no tiene otro sitio a donde ir.
Por otro lado, en el estado Barinas, la situación de
los trece sectores perjudicados de la ciudad de Barinas, se
mantiene, aun cuando los representantes de Protección
Civil, aseguran que no existe peligro alguno.
Según datos oficiales, unas cinco mil familias resultaron
afectadas en sus viviendas, las cuales se llenaron de lodo
y barro, dañando sus enseres y artefactos eléctricos.
Vecinos del sector Prados del Este, denunciaron la falta de
apoyo y logística por parte de la gobernación del
estado Barinas.