Los aportes de la LOCTI 2007 no fueron para ciencia y tecnología,
menos aún para innovación. El 27/10/2007 lo advertimos
como "Pronóstico reservado": A menos que haya un cambio
radical en la administración universitaria, el pronóstico
de su relación con la empresa no es bueno, y el impacto
de la LOCTI será poco o nulo. Resultó cierto.
Lejos de ser meritorio, este acierto solo denota una observación
temprana de algo tan notoriamente obvio que ni siquiera el
azar pudo cambiar. Así, pues, revela el ONCTI (www.oncti.gob.ve)
que en 2007 cayeron los aportes en 29% con relación a
2006 (BsF. 255 millones menos), y las universidades solo tomaron
el 3,52% de más de diez millardos en 2007, a pesar de
tener el 94% de los científicos del PPI. La USB fue el
líder absoluto y hasta creció 51,83%; el tercer
lugar fue para la UCV que se vino abajo en 59,49%. El batacazo,
no obstante, fue el segundo lugar de la UBV que aumentó
sus ingresos al 10.817% (diez mil ochocientos diecisiete por
ciento) con apenas el 0,14% de los investigadores del país.
A más investigadores ¡menor inversión!
Sorpresa mayor que las grandes empresas dejaran de lado al
MppCT y redujeran en 60,44% sus aportes a los organismos adscritos,
con nada para Misión Ciencia que no está más
en el ONCTI/SIDCAI. Los institutos y centros científicos
oficiales cayeron en 10%, y en 56,69% las empresas del Estado.
Sin embargo, se llenaron las fundaciones oficiales con un
exorbitante aumento del 17.011% (diecisiete mil once por ciento)
en 2007 con relación a 2006 (BsF. 263.245 a BsF. 45.044.573),
especialmente en las petrozonas de los estados Zulia y Anzoátegui.
Las empresas retuvieron el 93,95% del todo, en contraste
con el 84% de 2006. Pero surgieron otros servicios productivos
en un 60%, delante del 20% del petróleo. La ejecución
de la LOCTI transmutó una buena idea en resultados bien
diferentes a la intención original: poca ciencia, sin
innovaciones y muchas importaciones.
rafael.rangelaldao@gmail.com