Kabul.- El aspirante demócrata a la
Casa Blanca, Barack Obama, llegó hoy a Afganistán,
en la primera parte de un viaje que busca demostrar su conocimiento
en política exterior y que incluirá escalas en Oriente
Próximo y Europa.
"Aproximadamente a las 3.15 hora del este (07:15 GMT), recibí
una llamada telefónica que me informó que el senador
Obama ha aterrizado en el aeropuerto de Kabul, Afganistán",
dijo Robert Gibbs, un colaborador de alto rango del senador
por Illinois, a través de un comunicado escrito.
Obama salió de Estados Unidos el jueves y paró
en Kuwait, donde visitó a las tropas, sostuvo Gibbs.
Antes de partir en su viaje, en el que también visitará
Irak, Obama dijo a periodistas que espera escuchar a muchas
personas, divulgó Reuters.
"Obviamente, quiero hablar con los comandantes y tener una
sensación, tanto en Afganistán y en Bagdad de (...)
cuáles (...) son sus mayores preocupaciones. Y quiero
agradecer a nuestros soldados por el heroico trabajo que ellos
han estado haciendo", dijo Obama, antes de abordar un avión
militar para su viaje a Kuwait.
Obama ha pedido que se envíen dos brigadas, o cerca
de 7.000 soldados, a Afganistán y un cambio de lo que
dijo era un enfoque "obstinado" en Irak del Gobierno de Bush.
El pidió que se retiren las tropas de combate estadounidenses
de Irak dentro de 16 meses.
Estados Unidos tiene cerca de 36.000 soldados en Afganistán.
Cerca de 17.500 forman parte de un contingente de 53.000 hombres
liderado por la OTAN que enfrenta a la creciente insurgencia.
Afganistán ha sufrido un fuerte aumento de la violencia
este año, al menos 700 civiles han muerto desde enero.
En mayo y junio, los soldados estadounidenses sufrieron más
bajas en Afganistán que Irak, donde tienen cerca de cuatro
veces más soldados.
El senador también planea visitar la próxima semana
Jordania, Israel, Alemania, Francia y el Reino Unido. Obama
está luchando por responder a las acusaciones del senador
John McCain, su rival republicano en la elección presidencial
del 4 de noviembre, sobre que carece de la experiencia en
política exterior necesaria para servir como comandante
en jefe.