Caracas.- Venezuela está actuando con
lentitud para establecer un sistema de apoyo a las mujeres
maltratadas, afirmó el miércoles Amnistía Internacional.
En marzo del 2007, el gobierno del Presidente Hugo Chávez
aprobó una nueva legislación para luchar contra
la violencia doméstica. De conformidad con el artículo
32 de esa ley, los 23 estados y más de 300 municipios
del país deben construir "casas de abrigo'' para mujeres
maltratadas, informó AP.
Pero más de un año después no ha sido construido
ninguno de esos refugios. Sólo existen dos en todo el
país que actualmente cuenta con 27 millones de habitantes.
Estos refugios tienen capacidad para 20 mujeres y sus hijos,
dijo el Instituto Nacional de la Mujer. Ambas funcionaban
ya dos años antes de la promulgación de está
ley, pionera en la región.
El instituto dice que 891 mujeres han llamado a su línea
de ayuda a las víctimas de abuso doméstico durante
los tres primeros meses del año, 33% menos en comparación
al primer trimestre del año pasado.
La aplicación de la ley alentará a las mujeres
a denunciar la violencia, dijo Guadalupe Marengo, directora
adjunta del Programa Regional para las Américas de Amnistía
Internacional. Las organizaciones locales estiman que sólo
una de cada nueve mujeres maltratadas hace la denuncia.
Algunas mujeres piensan que esos abusos son algo "normal'',
dijo Nancy Farlán, activista de este organismo defensor
de los derechos humanos, quien espera que la nueva ley sirva
para educar a la gente.
Farlán, una madre quien dijo estar felizmente casada,
dice que dejó a su novio hace más de 25 años
después de que él la golpeó porque salió
con unos amigos.
"En mi cerebro, no cabía la posibilidad de que alguien
me golpeara porque me fui a una rumba'', indicó Farlán,
profesora de historia de arte en el Colegio Paul Harris de
Caracas.
Ella, que en aquel entonces tenía 23 años, explicó
que su otrora novio, de 80 kilos, le tiró del cabello
y la golpeó tan duro que cayó al suelo. "Fue la
primera y última vez'', acotó. Sin embargo, "muchas
mujeres mueren''.
Carlos Lusverti, coordinador general de Amnistía Internacional
en Venezuela, señaló que las casas de seguridad
son fundamentales para ayudar a las mujeres que buscan ayuda.
"Una de las primeras medidas que podrían tomarse es separarla
del sitio donde está siendo víctima de la agresión'',
declaró.
Después de visitar Venezuela para entrevistar a 19 mujeres
víctimas de violencia doméstica, de las cuales 17
vivían en los refugios, Amnistía Internacional publicó
un informe el miércoles instando a los gobiernos a hacer
más para ayudar a las víctimas y llevar a los responsables
ante la justicia.
Marengo expresó que es "urgente'' que los gobernadores
y alcaldes abran refugios en cada estado.
Henry Ruiz, inspector jefe de la policía del municipio
Sucre, está de acuerdo. Manifestó que la policía
ha comenzado a recibir formación especializada para ayudar
a las víctimas de la violencia doméstica, pero a
menudo les resulta imposible encontrar un lugar para darles
refugio.
Ruiz comentó que una vez que los refugios se llenan,
la policía apenas puede albergar a una o dos mujeres
víctimas en centros de asistencia.
Pero sólo "se puede quedar una, dos personas por día
y muy poco tiempo también, porque es mucha la demanda'',
añadió.