NORA SÁNCHEZ
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
Mérida.- Ayer sábado, cerca de la 1:00 de
la tarde, murió en el Hospital Universitario de Los Andes
(HULA) de Mérida Douglas Rojas Jiménez, quien fue
gravemente herido el pasado jueves en una manifestación
estudiantil, con un objeto que se presume sea una metra.
Las inmediaciones del centro asistencial se colmaron con
la presencia del movimiento estudiantil de Mérida, así
como de profesores de la Universidad de Los Andes (ULA), quienes
una vez conocida la fatídica noticia se apersonaron al
lugar para darle apoyo a la familia Rojas Jiménez, que
padeció por tres días la agonía de su hijo
de 22 años de edad, a quien desde el pasado jueves en
horas de la noche se le había decretado muerte cerebral
y vivía porque su humanidad estaba conectada a unos aparatos.
El dolor de Aurora Jiménez, madre de Douglas Rojas,
se hizo evidente e inconsolablemente lloraba en las inmediaciones
de la morgue del hospital, donde esperaba que le realizaran
la autopsia a su hijo menor.
Aurora le pidió al gobernador del estado, Florencio
Porras, "que vengas unos minutos aquí (al hospital) y
seas solidario conmigo, tú me conoces, yo te lo pido,
te lo suplico como madre, quiero que vengas acá Florencio,
yo sé que tú has pasado por muchos dolores como
el que yo estoy pasando, pero tú vas a hacer justicia
por mi hijo, ese policía que hizo eso, por mi hijo la
tiene que pagar, porque a Caracas voy a hablar con mi comandante
Chávez, porque mi hijo era buen estudiante, un buen compatriota,
era mi hijo y voy a hablar con mi Presidente, porque él
tiene que hacer justicia", clamó la madre de Douglas.
Estudiantes exigen justicia
Por su parte, Aymara Rivas, vicepresidenta de la Federación
de Centros Universitarios (FCU), hizo el llamado a los universitarios
que se unan al duelo que embarga a la familia Rojas Jiménez,
toda vez que la misma familia les solicitó "que los universitarios
se mantengan junto a ellos acompañándolos en su
dolor y velando por los procesos que hay que realizar para
tener evidencias de la muerte".
Rivas, al igual que otros compañeros, en las inmediaciones
de la morgue del HULA, dijo que los estudiantes "vamos a estar
aquí, y el lunes, luego de los actos fúnebres del
compañero, vamos a salir a exigir justicia".
Manifestando su rechazo a las diversas teorías que se
manejan sobre la causa de muerte de Douglas Rojas Jiménez,
toda vez que el gobierno regional dice que la herida en la
cabeza fue producto de la manipulación de un chopo casero
y que los universitarios aseguran que un funcionario policial
le disparó.
Por su parte, el rector de la ULA, Léster Rodríguez,
permanecía en el hospital, exigiéndole a la directora,
Blanca Barroeta, dejar entrar a la autopsia del cadáver
de Douglas Rojas Jiménez al representante de la familia
y de la ULA, de acuerdo a la comisión que se había
conformado para ser testigos del objeto que le extraerían
de la cabeza. Tal solicitud fue negada por los médicos,
y generó una protesta de los estudiantes concentrados
en el recinto.