MARÍA DANIELA ESPINOZA
EL UNIVERSAL
Si bien los analistas esperan con cautela que el presidente
Hugo Chávez "pase del discurso a la acción" y lleve
a la práctica su intención de reanudar la cooperación
antidrogas con Estados Unidos (EEUU) -ausente desde agosto
de 2005-, reconocen que el anuncio, en sí mismo, constituye
un "giro de 180° en la política internacional del
primer mandatario.
Advierten que de suscribirse un memorando de entendimiento
en esta materia con el Gobierno de Washington sería apenas
el primer paso para "insertar a Venezuela en el mundo globalizado
y dejar a un lado el Estado forajido".
El 7 de agosto de 2005, el presidente Chávez cortó
"en seco" los convenios con la DEA (agencia antidrogas de
Estados Unidos), argumentando que los agentes norteamericanos
efectuaban "infiltraciones de inteligencia que amenazaban
la seguridad y defensa del país".
Desde entonces, las relaciones quedaron en punto muerto,
aun cuando a mediados de 2006 se informó que ya estaba
casi listo un nuevo acuerdo para reanudar, bajo otros términos,
la colaboración con la DEA.
Compromiso "global"
A juicio de Bayardo Ramírez Monagas, ex presidente de
la extinta Comisión Nacional contra el Uso Ilícito
de las Drogas (Conacuid), el jefe de Estado debe hacer una
"revisión total" de su política para combatir fenómenos
globales como el terrorismo, la delincuencia organizada transnacional,
la legitimación de capitales y la corrupción, pues
"estos delitos están unidos en un entramado y tienen
repercusión el uno sobre el otro".
"Con EEUU tuvimos un memorando de entendimiento que incluía
apoyo técnico, cooperación judicial e intercambio
de información, pero el problema no está allí.
La verdad es que este memorando no puede estar aislado y cuando
EEUU pide la cooperación en este sentido, también
abarca la lucha contra los otros fenómenos globales".
Considera que la "gravedad" del asunto radica en que el Gobierno
nacional entiende la lucha contra el tráfico de drogas
como un "problema entre gobiernos, que se resuelve policialmente",
cuando en realidad esta materia "nada tiene que ver con ideologías
ni con nacionalismos revolucionarios tercermundistas". " Frente
a estos fenómenos, los Estados funcionan con una soberanía
compartida y cooperación internacional".
Para Rocío San Miguel, presidenta de la Asociación
Control Ciudadano para la Seguridad y la Defensa, la reanudación
de convenios con EEUU pasa por retomar la "cooperación
militar y policial con Colombia, que se suspendió en
1999".
"Incluso, probablemente el presidente Chávez también
se vea en la necesidad de cooperar con Interpol, luego de
haber despotricado de esa organización internacional",
dijo.
Adelanta que el anuncio presidencial será "aprovechado"
por otros aliados, principalmente por Europa, pero antes esperarán
que el jefe de Estado, "perseguido por el dilema del 'por
ahora'", demuestre con hechos su oferta.
Tanto San Miguel como Ramírez Monagas coinciden en que
el "cambio del discurso" del primer mandatario responde a
la pérdida de "amarras" en su política exterior.
El "golpe" del presidente Uribe a las FARC, los documentos
hallados en la computadora del líder guerrillero Raúl
Reyes, la evolución del "caso del maletín"y la falta
de consolidación del ALBA tuvieron impacto en esta medida.