Toyako.- El presidente de Estados Unidos,
George W. Bush, prometió adoptar una posición constructiva
en las conversaciones sobre calentamiento global, pero dijo
que era imposible un acuerdo, salvo que China e India acepten
reducir sus emisiones de gas invernadero.
El cambio climático está a la cabeza de la agenda
de la cumbre anual del Grupo de los Ocho (G8) países
más ricos que comienza el lunes en un lujoso hotel en
la isla del norte de Japón, Hokkaido.
"Seré constructivo. Siempre defendí que debe ser
un entendimiento común y que empieza con una meta", dijo
Bush en una conferencia de prensa después de reunirse
con el primer ministro japonés, Yasuo Fukuda, anfitrión
de la cumbre de tres días.
"Y también soy lo bastante realista para decirles que
si China e India no comparten esa misma aspiración, entonces
no vamos a resolver el problema", dijo Bush, quien recién
cumplió 62 años.
China, India y otros 12 países se unirán a los
miembros regulares del G8 - Estados Unidos, Japón, Francia,
Gran Bretaña, Alemania, Canadá, Italia y Rusia-
durante partes de la cumbre.
La inflación global impulsada por la creciente alza
de los precios de alimentos y combustibles ocupa un importante
lugar en una abultada agenda, como también los esfuerzos
para aliviar la pobreza africana.
Asimismo, es probable que los líderes condenen la violencia
que precedió a la elección presidencial del mes
pasado de Zimbabue y discutan el programa nuclear de Corea
del Norte.
Las naciones en desarrollo, incluyendo a China e India, quieren
que los estados ricos lleven la mayor parte de la carga de
recortar el gas invernadero bajo una ley planeada para reemplazar
al protocolo de Kyoto, que expira en el 2012. Las conversaciones
por un nuevo pacto, lideradas por las Naciones Unidas, concluirán
en diciembre del próximo año en Copenhague.
Pero amplias diferencias dentro del G8, y también entre
naciones ricas y países en desarrollo, han planteado
dudas sobre las posibilidades de progreso más allá
de lo logrado en la cumbre del año pasado en Alemania.
En 2007, líderes del G8 acordaron "considerar seriamente"
una meta global de reducir a la mitad las emisiones de gas
invernadero para el 2050.
"Sin metas de mediano plazo y sin un punto de partida, la
meta de reducción del 50 por ciento para el 2050 es una
consigna vacía, sin sustancia", dijo a periodistas el
ministro de ambiente de Sudáfrica, Marthinus van Schalkwyk.
"El cambio climático es uno de los desafíos más
serios que enfrenta la humanidad", dijo Fukuda, quien espera
elaborar una fuerte declaración de la cumbre sobre el
tema para elevar los bajos porcentajes de sus sondeos.
Analistas y diplomáticos han dicho que los líderes
del G8 probablemente llegarán a un difuso acuerdo sobre
una meta a largo plazo para permitir a Fukuda salvar la situación,
pero que el progreso real probablemente tendrá que esperar
hasta que un nuevo presidente estadounidense asuma el mandato
en enero.
"No creo que veamos un acuerdo. Eso se producirá bajo
los auspicios de las Naciones Unidas el año próximo
en Copenhague", dijo a periodistas el ministro de Medio Ambiente
canadiense, John Baird, en ruta a Japón, y citado por
Reuters.