Bogotá.- El Ejército de Colombia
confiscó hoy más de una tonelada de explosivos a
la guerrilla de las FARC y frustró una escalada de ataques
que el grupo rebelde pretendía ejecutar en la capital
del país contra varios objetivos, informaron fuentes
castrenses.
Los 1.027 kilos de explosivo anfo, de alto poder destructor,
se encontraron en una finca ubicada cerca del pueblo de Bojacá,
en el departamento de Cundinamarca, 30 kilómetros al
noroeste de Bogotá.
Los explosivos pertenecían a la guerrilla de las Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), precisaron las
fuentes.
"La información que tenemos es que las FARC pretendían
introducir el explosivo en pequeñas cantidades a Bogotá,
para en los próximos días ejecutar una escalada
de ataques", dijo a Reuters un oficial cercano a la operación.
El decomiso se produjo tres días después de que
el Ejército rescató sana y salva en una audaz operación
a la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, tres estadounidenses
y 11 efectivos de las Fuerzas Armadas, en la que con tácticas
de inteligencia engañó a las FARC.
Las autoridades militares han admitido la posibilidad de
que después del rescate de los rehenes de alto perfil
la guerrilla intente cometer ataques de gran impacto para
desacreditar la política de seguridad del presidente
Alvaro Uribe, que es apoyada por Estados Unidos.
Inicialmente no se reportaron capturas en la operación
militar que permitió confiscar el explosivo.
Las FARC suelen usar el anfo para cometer ataques explosivos
como parte de su lucha de más de cuatro décadas
contra el Estado, que ha costado miles de vidas.
El grupo guerrillero, que con el rescate de los 15 rehenes
sufrió su peor derrota militar de la historia, ha sido
golpeado por la ofensiva que lidera Uribe.
El fundador y máximo líder de las FARC, Manuel
Marulanda, murió en marzo al parecer de un ataque al
corazón y fue reemplazado por Alfonso Cano.
En el último año murieron en medio de bombardeos
y ofensivas militares por lo menos cinco importantes comandantes
del grupo rebelde, que dice luchar por imponer un sistema
socialista en el país de más de 44 millones de habitantes.
Los analistas sostienen que las FARC se encuentran debilitadas
militarmente y que con el rescate de los rehenes perdieron
capacidad de negociación, por lo que no descartan que
en el futuro acepten comenzar un proceso de paz, indicó
Reuters.