DAVID GOUVERNEUR
Desastre
Los destrozos urbano-ambientales ocurridos en el Área
Metropolitana de Caracas, ocurridos en los últimos años,
dan pena. Aquí no se salva nadie.
Desde el Ministerio del Ambiente y el Ministerio de Infraestructura
(Minfra) que se hacen de la vista gorda en desarrollos fuera
de las áreas urbanas, sin responder a normativa alguna,
hasta las alcaldías que aprueban los proyectos ligeramente
sin calibrar sus implicaciones urbano-ambientales, pasando
por los promotores y profesionales que desarrollan los proyectos
sin criterio, ni ética, hasta las comunidades que actúan
informalmente ya que saben que pueden hacer lo que quieren
porque no hay control.
La consigna es clara: ante la incertidumbre de esta vaina,
ante los cambios que se avecinan, pues démosle como sea,
pero muy rápido, con la mayor ganancia posible y pa'
fuera.
Este es el drama venezolano, país petrolero, de actitud
minera.
Se llega al sitio, se saca el recurso como sea, se destroza
el lugar y se saca el dinero para ser disfrutado en otro sitio.
Dense una vueltita por la ciudad para ver alguna de estas
perlitas: desarrollos de viviendas de la tal Ciudad de Los
Indios en el municipio Libertador: una locura urbanística,
aislada de todo, en terrenos de alta inestabilidad geológica.
(El informe de la Fundación Venezolana de Investigaciones
Sismológicas, Funvisis, al respecto, fue silenciado),
o los desarrollos de vivienda construidos en la Zona Protectora
de Caracas entre el viejo peaje de la autopista y Tazón,
con acceso solo desde la autopista junto a tarantines provisionales
de comida en el derecho de vía de la autopista en el
mismo sector, cuyas aguas negras bajan al embalse de La Mariposa,
o las invasiones en el Parque Nacional El Ávila en Altos
de Lídice-Manicomio (que se ven a simple vista desde
el Ministerio del Ambiente).
Además de grandes desarrollos habitacionales para la
clase media y de usos comerciales que han destrozado sin piedad
terrenos de alta sensibilidad ambiental en los municipios
El Hatillo y Baruta, (¡vivan los movimientos de tierra!, se
ejecutan a millón y se cobran bien), además de permitir
ocupar los terrenos como sea, o Ciudad Belén en la entrada
de Guarenas, en terrenos abruptos, de mala estabilidad geológica
y peor accesibilidad, etc.
Esto es un juego orquestado que hace triunfar a la mediocridad,
el billete fácil, y le hace grave daño a nuestra
ciudad y al medio ambiente. No nos interesa la retórica
de un socialismo ignorante e insensible del siglo XXI, ni
un capitalismo salvaje.
Nos interesa un país con un liderazgo honesto, de alta
gerencia, que cuente con los mejores profesionales para ocupar
los cargos y desarrollar ideas y propuestas, comprometidos
con la comunidad, la cual es diversa por demás en sus
valores e intereses, y que la hagan realmente partícipe
y controladora de la gestión pública.
Tengamos mucho tino al considerar el liderazgo de reemplazo,
que calibren qué han hecho, ahora y en pasado, qué
ofrecen y con quiénes cuentan. Sólo con un mejor
liderazgo político es posible un cambio a este descalabro.
mdu@unimet.edu.ve