Francfort.- El Banco Central Europeo (BCE) subió ayer su principal tasa de interés de la Eurozona en un cuarto de punto, a 4,25%, para combatir la inflación récord, pero su presidente, Jean-Claude Trichet, sostuvo que la institución no se embarcó en una serie de aumentos, reseñó AFP.
La tasa directriz pasó de 4% a 4,25%, su máximo nivel en siete años, y Trichet dijo en una conferencia de prensa que la política monetaria del BCE "contribuirá a lograr nuestro objetivo" de estabilizar los precios, una declaración que sugiere que no habrán nuevos aumentos inmediatos.
"El banco parece ahora estar esperando a ver qué pasa", comentó Clemente De Luc´´ia, economista del banco francés BNP Paribas. "Si los riesgos a la estabilidad de precios aumentan, estará listo para actuar".
Fuera de la Eurozona, Dinamarca y Suecia aumentaron sus tasas en un cuarto de punto a 4,6% y 4,5% respectivamente ayer para intentar frenar los aumentos de precios sufridos por los consumidores de todo el mundo.
La decisión unánime del BCE llega en momentos en que la inflación de la Eurozona alcanzó un récord de 4% interanual en junio a raíz del alza en precios del crudo y alimentos.
A pesar de signos de que la actividad empresarial puede sufrir, "los fundamentos económicos de la Eurozona están sanos", dijo Trichet.
Tomando en cuenta los dos primeros trimestres de 2008, el BCE concluyó que la Eurozona podía esperar un "crecimiento continuo moderado". No obstante, se enfrenta a evidencias de desaceleración económica, sobre todo en Irlanda, Portugal y España.