Fráncfort.- El Banco Central Europeo
(BCE) decidió hoy, pese a las insistentes críticas
de políticos y sindicatos, aumentar la principal tasa
de interés en 0,25 puntos hasta el 4,25 por ciento, una
medida que según el presidente del ente, Jean-Claude
Trichet, contribuirá a mantener la estabilidad de precios
en la eurozona.
"Quien permita que galope la inflación estará preparando
el camino para una larga época de alta inflación,
lento crecimiento económico y altas tasas de desempleo",
subrayó el banquero en la rueda de prensa celebrada en
Fráncfort.
Trichet destacó que combatir la fuerte inflación,
en continuo aumento desde el otoño (boreal), sigue siendo
su "máxima prioridad".
Según advirtió, los riesgos inflacionistas derivados
del alza del petróleo y de los alimentos se prolongarán
durante más tiempo de lo previsto por encima del dos
por ciento que el BCE considera necesario para garantizar
la estabilidad de precios, reportó DPA.
El BCE está "firmemente decidido" a mantener ancladas
las expectativas de inflación, insistió. "Haremos
lo que sea necesario para proteger el poder adquisitivo. Los
ciudadanos pueden contar con nosotros", continuó.
En ese sentido, la subida de tipos, aprobada "unánimemente"
por los 21 miembros del consejo, se realizó para prevenir
los efectos de segunda ronda y contrarrestar el aumento de
los riesgos alcistas para la estabilidad de precios a medio
plazo.
El BCE aumentó también la facilidad marginal de
crédito hasta el 5,25 por ciento y la facilidad de depósito,
al 3,25 por ciento. Así, los créditos serán
más caros, pero se recibirán más intereses
por los ahorros depositados en bancos.
"Tras la decisión de hoy, la política monetaria
contribuirá a la estabilidad de precios" a medio plazo,
garantizó Trichet.
"Seguiremos vigilando muy de cerca todos los acontecimientos"
de las próximas semanas, dijo el representante del BCE,
quien no dio sin embargo ninguna nueva pista sobre posibles
próximos cambios en las tasas de interés para la
eurozona.
La gran mayoría de los analistas espera ahora que tras
esta subida, el BCE dejará invariables los tipos hasta
finales de año. La principal tasa de interés para
la zona del euro estaba estancada en el 4,0 por ciento desde
junio de 2007. Con la subida de hoy, el precio del dinero
alcanza su nivel más alto en los últimos siete años.
El BCE se decidió a subir los tipos pese a las voces
en contra de España y Francia, principalmente, así
como de varios sindicatos y políticos como el ministro
alemán de Finanzas, Peer Steinbrück, que habían
alertado de que una subida de tipos, frenaría marcadamente
el crecimiento económico.
De hecho, la autoridad monetaria europea quería haber
subido las tasas hace un año, pero la aparición
de la crisis financiera lo apartó de esa decisión.
Por ello, desde hace varios meses se encontraba entre la
espada y la pared: las presiones inflacionistas favorecíam
claramente una subida de tipos, pero la incertidumbre provocada
por la crisis de crédito aconsejaba un recorte de la
tasa para los países del euro. Finalmente, la entidad
de Fráncfort se decidió por la inflación.
"No vemos ninguna contradición entre nuestra decisión
y los objetivos de crecimiento económico y de empleo",
recalcó Trichet, que señaló que quitando el
problema de la inflación, la economía en los países
del euro tiene "fundamentos sanos" y por ello el crecimiento
continuará, aunque sea más desacelerado.
La mayoría de analistas y expertos habían dado
por hecho que los gobernadores del BCE elevarían hoy
en un cuarto de punto los tipos. Así lo había dejado
entrever Trichet a principios de junio con una claridad desacostumbrada.
El guardián del euro introdujo entonces un nuevo término,
"alerta elevada", al asegurar que haría lo que fuera
necesario para frenar la inflación, que en junio alcanzó
un valor del cuatro por ciento y con ello, muy por encima
del dos por ciento recomendado.