Bogotá.- Tomados de la mano, felices,
radiantes, juntos, así fueron las primeras imágenes
del reencuentro de la familia Delloye-Betancourt.
Tras el primer abrazo y de compartir un momento íntimo
en el interior del avión que trasladó a los hijos
de la recién rescatada Ingrid Betancourt-Melanie y Lorenzo-los
tres enlazados se acercaron a dar sus primeras impresiones
ante la prensa reunida en el aeropuerto militar
de Catam, al oeste de la capital colombiana.
"Después de 7 años de no verlos esto debe ser el
nirvana, el paraíso, eso debe ser algo muy parecido a
lo que estoy sintiendo en este momento. Le doy gracias a Dios
por este momento tan bello y les agradezco a todos ustedes
de compartirlo con nosotros. Estos son mis niñitos, mi
orgullo, mi razón de vivir, mi luz, mi luna, mis estrellas,
por ellos seguí con ganas de salir de esa selva, por
volverlos a ver", dijo la emocionada madre, sin soltar ni
por un momento a sus hijos.
En el Airbus A-319 que llevará de regreso mañana
viernes a Betancourt a París, viajaba una delegación
de 30 personas, entre ellos la hermana de la ex rehén, Astrid
Betancourt, su pequeño hijo, y varios diplomáticos
y médicos, enter ellos el jefe de la diplomacia
francesa Bernard Kouchner. La nave aterrizó exactamente
a las 08H17 locales (13H17 GMT) de hoy en Santa Fé de
Bogotá.
"Tan ellos y tan diferentes al mismo tiempo, me da pena pero
me parecen muy hermosos, me parece que son muy lindos" y entre
risas Betancourt admitió que 'a dios gracias' no
se parecen a mi.
"Estoy muy orgullosa de ellos porque lucharon solitos y crecieron
solitos en su angustia por no poder estar commigo, dieron
una batalla y sacaron los recursos de su personalidad,
desde el fondo de su alma", añadió para recordar
con voz nostágica que la última vez que vio a sus
hijos podía alzar a Lorenzo en brazos.
Melanie y Lorenzo, quienes empezaron a saludar a su madre
desde las ventanillas del avión, dijeron que están
viviendo el mejor momento de sus vidas.
"Siempre temimos un rescate militar, por los riesgos, pero
ahora que vivimos esta felicidad queremos disfrutarla
y vamos a seguir luchando por la libertad de los otros
rehenes", señaló Melanie.
El único contacto que tuvieron los dos adolescentes
con su madre durante los últimos años fue la radio,
a través de la que enviaban mensajes y le contaban sobre
sus actividades académicas y familiares.
Antes del aterrizaje
Ingrid, vestida de sastre negro y una larga clineja, momentos
antes del arribo de la aeronave esperaba parada junto a su
madre, rodeada de policías y diplomáticos franceses,
la llegada del avión proveniente de Francia.
Apenas fue posible ambas subieron a recibir a los recién
llegados para dar el primer y emocionado abrazo a los pasajeros.
La escena absolutamente conmovedora seguramente arrancó
lágrimas a más de un testigo. El abrazo también
fue para el ex esposo Fabrice Delloye y el canciller
francés.
El rescate de Betancourt, los estadounidenses Keith Stansell,
Marc Gonsalves y Thomas Howes, así como de los efectivos
de las Fuerzas Armadas colombianas se produjo en medio de
la "Operación Jaque" en la que el Ejército infiltró
y engañó a la guerrilla con un comando que se hizo
pasar como integrantes de una organización humanitaria
ficticia.
Según analistas, la operación debilita aún
más a la guerrilla más antigua de América,
que en el último año perdió a cinco de sus
máximos comandantes en operaciones militares, incluido
su "canciller" Raúl Reyes, mientras que cientos de sus
combatientes han desertado.
Las FARC también perdieron en marzo a su fundador y
máximo líder, Manuel Marulanda, quien murió
de un ataque al corazón.
Con este rescate, las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas
también perdieron su poder de presión a la hora
de negociar. Los liberados eran considerados como los rehenes
más valiosos en poder del grupo rebelde, recordó
la agencia Reuters.
Mariemma Ramos Nava
eluniversal.com