El presidente de Alianza Bravo Pueblo (ABP), Antonio Ledezma, rechazó "por peregrina" e "irresponsable", la tesis alimentada desde el sector oficial de que una derrota de los candidatos del PSUV en las elecciones regionales de noviembre será el equivalente a propinarle un golpe de Estado al gobierno de Hugo Chávez.
"Lo que tumba a un Gobierno en cualquier parte del mundo es la inseguridad. Lo que desestabiliza políticamente a un país es el narcotráfico, el alto costo de la vida, la corrupción y el desempleo (...) Consideramos una jugada irresponsable ese estribillo de que si se pierde la Gobernación de Miranda o la Alcaldía de Caracas, entonces se va a tener que apagar la luz. El 23 de noviembre no se va a elegir presidente de la República sino alcaldes y gobernadores", dijo Ledezma, aspirante a la Alcaldía Metropolitana.
Insistió en que los alcaldes y gobernadores que resulten electos en noviembre "más bien ayudarán a la estabilidad y a refrescar un país que está amenazado por una serie de problemas que sí son los verdaderos escollos que debe tratar de sortear la actual administración". Dijo Ledezma que a Chávez debería preocuparle la denuncia sobre el aumento del tráfico de drogas o las quejas de los maestros por bajos salarios.