La banda liderada por Chris Martin lanza mañana su cuarto compacto
|
|
WILLIAM PADRÓN
ESPECIAL / EL UNIVERSAL
Brian Eno, compositor, arreglista y productor musical de
los más veteranos, fue demoledor cuando le preguntaron
su opinión: "¿Coldplay? Sus canciones son muy largas,
repetitivas y todo el tiempo usan el mismo truco. Es verdad:
siempre tienen el mismo sonido y sus letras no son suficientemente
buenas. Las grandes cosas no son necesariamente buenas cosas",
soltó sin muchos pelos en la lengua.
Dura crítica de quien fue el responsable de cambiar
la dirección musical de la banda U2 en el álbum
The Unforgettable Fire (Island Records, 1984). Pero
paradójicamente, meses después el propio Brian Eno
le comentó al cantante Chris Martin que nadie mejor que
él para convertirse en el productor de Viva la vida
or death and all his friend (EMI, 2008), el cuarto álbum
del cuarteto inglés Coldplay que mañana saldrá
a la venta en todo el mundo.
De modo que la tarea de Brian Eno estaba más que trazada:
cambiar por completo el rumbo de Chris Martin (voz), Johnny
Buckland (guitarra), Guy Berryman (bajo) y Will Champion (batería).
Los antecedentes todo el mundo los conoce: el álbum
debut de Coldplay, Parachutes (2000) recordaba a Radiohead.
A A Rush of Blood to the Head (2002) la rondaba el
fantasma de Echo and the Bunnymen. Y X&Y
(EMI, 2005) pudo hallar una tímida personalidad, aunque
bajo la sombra de U2 sobre sus riffs. El asunto ahora
era probar que la banda tenía arrojo suficiente para
experimentar un cambio.
¿Que si lo logró? El resultado es Viva La Vida
Or Death and All His Friend, un compacto en el que Coldplay
ha logrado quebrantar su fórmula verso-coro-verso hasta
gestar estructuras complejas en canciones sincopadas, motivadas
por himnos de estadio y reflexiones humanas miedo-esperanza-anhelos.
Y lo mejor: llega incluso a retar a quienes pensaban que Coldplay
no saldría de su habitual manera de componer.
No son pocos lo comentarios que despertó al principio
el nombre Viva La Vida... , que muchos compararon incluso
con el Livin'la vida loca de Ricky Martin. Sólo
que en realidad no es más que una frase extraída
del cuadro Sandías con leyenda: Viva la vida (1954)
de la artista mexicana Frida Kahlo.
"Todo el mundo pensaba que el nombre tenía que ver con
Ricky Martin, lo cual está bien. A él le tengo mucho
respeto. Todo el mundo llegó a decir que era un nombre
terrible. Lo único que puedo decir es que probaré
que estoy en lo cierto", se quejó Chris apenas comenzó
a escuchar las críticas.
Pero el verdadero revuelo de los fanáticos se armó
el pasado 29 de abril, cuando Coldplay permitó descargar
su primer sencillo Violet Hill gratuitamente en el
site.
El nuevo sonido hizo que todo el mundo arrugara la cara de
buenas a primeras. Se trataba de una canción anti-guerra
con un ritmo beatleaniano a lo Abbey Road, casualmente
la calle cercana a Violet Hill en Londres.
Dos versiones se han editado en video, pero el que más
ha llamado la atención lleva el título de Dancing
Politicians (Políticos bailando), que no es más
que un collage de imágenes del presidente estadounidense
George W. Bush, así como de Tony Blair, Fidel Castro,
Saddam Hussein, Barack Obama, Boris Yeltsin, Bill Clinton,
Osama Bin Laden y hasta de Hugo Chávez, cuyas imágenes
aparece cuando Chris Martin canta la línea It was
a long and dark December (Fue un largo y oscuro diciembre).
Tampoco hay que engañarse: Coldplay aún apela a
su piano relajado como hiciera en Trouble y así
sorprende en 42, uno de los mejores tracks de los 10
que aparecen en este álbum. El cambio es dignificante,
se convierte en un rock inquietante casi inesperado. Los arreglos
de cuerda en Yes/Chinese Sleep Chant revelan un Coldplay
consciente del reto, llevados por una creatividad en desarrollo
con la cual poder saborear estadios y cambiar su estatus.
Las guitarras van en un nivel más distorsionado de alto
calibre.
Chris sigue siendo un letrista compulsivo y con tacto, e
intuye las palabras correctas en Strawberry Swing, donde
canta it's such a perfect day... I wouldn't want to change
a thing" (Es un día perfecto... no quisiera cambiar
nada).
Coldplay ha logrado exteriorizar entonces lo mejor de sus
límites en una muestra cálida y sofisticada de quien
debe lidiar con el éxito abrumador hasta buscar un nuevo
camino de lo que podría ser un álbum épico
o el inicio de un status musical que aún le exige esfuerzo.
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
Lo más...
- ¿Agotamiento y muerte del caudillo?
- Profecías chavistas que cambiaron la historia
- Schemel, el gran científico de las encuestas
- Venezuela rechaza informe sobre derechos hu...
- Chávez y el efecto sombra
- España, aparta de mí este cáliz
- ¡Agárrense de las manos!
- Narcoterrorismo en Venezuela
- Critican situación de Derechos Humanos en C...
- Adorable criatura
Cómo anunciar |
Suscripciones |
Contáctenos |
Política de privacidad
Términos legales |
Condiciones de uso |
Mapa del Sitio |
Ayuda
El Universal - Todos los derechos reservados 2011

