ANA MARÍA HERNÁNDEZ G.
EL UNIVERSAL
Hoy habría cumplido 120 años de edad el poeta portugués
Fernando Pessoa, y está en Caracas, para celebrarlo,
su sobrino Luiz Miguel Nogueira Rosa Dias, médico y también
poeta, quien ya ha dado aquí conferencias sobre su tío.
Esta noche a las 8:00 p.m. le dedicará una charla en
el Centro Portugués.
"Fernando Pessoa fue mi tío. Viví con él hasta
los cinco años. Lo recuerdo como el tío, no como
el poeta. No sabía que era especial, poeta, filósofo,
y era un poco diferente: a él lo ven como un hombre tímido,
introspectivo, pero jugaba y reía con nosotros. Mi hermana
mayor le afeitaba la barba", relata.
Rosa Dias cuenta que descubrió al Pessoa poeta cuando
era apenas un adolescente, pues a su hogar de la familia -sede
de la Casa de Pessoa en Lisboa- iba mucha gente de distintas
partes del país y de Brasil. "Iban a ver los manuscritos,
las fotos que teníamos en casa. Más tarde mi madre
los entregó a la Biblioteca Nacional, y la familia se
quedó con las cosas más personales", agrega.
Pero lo más interesante, y es en uno de los aspectos
en los que se ha especializado más Rosa Dias, es en la
parte esotérica de Pessoa, "mi mamá jamás quería
hacerlo público".
Lo que atemorizaba a la hermana de Pessoa era la visita que
recibió el poeta por parte del ocultista inglés
Aleister Crowley, "lo consideraban un mago negro, el peor
hombre de Inglaterra. Fernando Pessoa dedicó toda su
vida al estudio de lo esotérico, y yo lo he estudiado
más por esa vía. Tengo en mi casa toda esa parte
esotérica, que me ha servido para documentar lo que he
escrito sobre mi tío. Lo empecé a conocer más,
y pienso que fue un encuentro mágico para mí".
Se refiere al libro Encontro magick: Fernando Pessoa e
Aleister Crowley, publicado por Hugin Editores en 2001.
Asegura el médico lisboeta que toda la obra de Pessoa
está permeada por esta parte espiritual: el poeta de
los heterónimos conocía de alquimia, astrología,
"y le faltaba tener contacto con la parte mágica, por
eso vino Crowley a Lisboa".
Explica que uno de los trabajos que Pessoa hizo -sin mejores
resultados- fue trabajar su carta astrológica mediante
la conjunción de las tres cartas astrológicas de
sus más famosos heterónimos: Álvaro de Campos,
Alberto Caeiro y Ricardo Reis. Al parecer, con ello habría
logrado prolongar más su vida, "pero no le dio resultado.
Su propia carta astrológica decía que moriría
a los 50 años, y falleció a los 47. Sin embargo,
llegó a ser un astrólogo muy adelantado".
A pesar de estos conocimientos y estudios profundos sobre
la personalidad de su tío, Rosa Dias asegura que Pessoa
no perteneció a ninguna orden iniciática, "aunque
él a veces decía unas cosas y decidía otras.
A veces decía que estaba en una orden semisecreta, como
la masonería o los templarios, pero no hay nada escrito,
porque la norma en las órdenes esotéricas es más
de boca a oído. No se debía escribir. Otras veces
decía que no era masón, pero que más que masón
era templario".
No obstante Rosa Dias conjetura que en ese contacto que tuvieron
en Lisboa, Crowley inició a su tío, ya que luego
de tres misivas lo comenzó a llamar "fráter", "que
es el modo de llamar a las personas iniciadas".
En tanto poeta y escritor, Rosa Dias siente en sus hombros
el peso de una figura tan grande como Pessoa, y comenta que
de los familiares sólo él, su hermana y una de las
hijas de ella se han dedicado a la escritura en términos
generales, incluso textos de poesía.
Hasta el momento, el médico ha publicado, además
del ensayo mencionado, Contos Eróticos do Natal (2000),
De Médico e de Louco de tudo um pouco (2003),
Salpicando Poesia (2006), y recientemente, Fiz das
Tripas Coração (2008).