Caracas.- El vicepresidente del Partido
Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Alberto Müller
Rojas, señaló que la Ley de Inteligencia y
Contraiteligencia, que el presidente Chávez propuso reformar
por tener "algunos errores", es necesaria, pero anunció
que se realizará una consulta amplia para proveer las
modificaciones respectivas.
El dirigente reconoció que la ley se dejó "en manos
de los técnicos" y que no se hizo la consulta que se
debió haber hecho.
Detalló que la tolda formuló recomendaciones
sobre el instrumento legal, que no quiso divulgar públicamente.
"Puede ser la continuación de las disposiciones
que ya tiene la ley de seguridad de la nación, mediante
la promulgación de otra ley o dentro de la reglamentación
de las leyes. Hay miles de alternativas y le hemos hecho ya
las recomendaciones al Gobierno".
Estima que esta figura legal intenta evitar situaciones como
casos de tortura, desapariciones, y masacres, que aseguró
se presentaron en la época puntofijista.
Señaló que el anuncio del mandatario nacional,
Hugo Chávez, de reformar este instrumento legal se debe
a que oyó el debate público. "Observó que la
ley tenía elementos de confusión que merecían
ser aclarados y modificados".
Así que de inmediato se nombró una comisión
para revisar la ley en su conjunto y buscar una solución
para que se armonice con el espíritu de la Constitución.
Recordó que la política del gobierno está
orientada a buscar la paz entre los venezolanos. "Nadie puede
confundir las relaciones del Presidente en el marco de las
relaciones con Colombia. Nadie puede considerar que lograr
el acuerdo humanitario era una relación de apoyo a las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)".
"El acceso al poder por la vía violenta en este siglo
XXI está en cierta forma en obsolescencia", aseguró
en la misma línea que el presidente Chávez quien
exhortó a la guerrilla a liberar a los rehenes sin condiciones
y a dejar los métodos violentos.
Dijo que el Gobierno no tiene ninguna relación
operativa con las FARC. "Ni la hemos tenido antes ni la ha
tenido, salvo en las ocasiones en la que el gobierno
de Colombia le ha pedido que intervenga (canje humanitario)".
Ante críticas opositoras, Müller Rojas considera
que colocar al gobierno en una situación de "debilidad
no se corresponde a las realidades que en este momento ocurren".
Estima que las acciones violentas no son un instrumento político
idóneo para lograr cambios, específicamente por
los costos humanos.
"El PSUV apoya plenamente al gobierno, no como un signo de
debilidad ni porque esté cediendo ante presiones internas
y externas, sino como un signo de continuación de nuestra
política que apunta hacia la paz".
Señaló que todas las encuestas colocan al presidente
con 60% de apoyo popular en Venezuela, no sólo en mediciones
nacionales, sino internacionales. "Además en un momento en
que la economía que está en pleno crecimiento
y las Fuerzas Armadas está dando cuenta de su pericia".
Para el dirigente, se trata de una estrategia de la oposición
que afortunadamente no ha sido asumida por sus mentores internacionales.
"Esto tiene el fin de intentar opacar el hecho histórico
que ocurrió dentro del PSUV de movilizar a dos millones
y medio de venezolanos (por elecciones internas)".
Iralis Fragiel
eluniversal.com