Falleció el poeta venezolano Eugenio Montejo, uno de
los más admirados e importantes poetas contemporáneos.
Su deceso se produjo a la medianoche luego de un padecimiento
de cáncer en el estómago.
Este diplomático, poeta y ensayista nació en Caracas
en 1938. Su lenguaje poético se ha caracterizado por
la rica gama textual y el gran dominio de las formas.
Entre sus libros se encuentran Elegos (1967), Muerte
y memoria (1972), Algunas palabras (1977), Terredad
(1978), Trópico absoluto (1982) y Alfabeto
del mundo (1986).
Es autor también de importantes ensayos, tales como
La ventana oblicua (1974), El taller blanco
(1983) y El cuaderno de Blas Coll (1981).
Como diplomático fue embajador de Venezuela en Portugal
durante varios años, ese contacto con el país de
Fernando Pessoa lo hizo un especialista del bardo lisboeta.
En cuanto a sus actividades divulgativas, Montejo fue fundador
de la revista Azar Rey y cofundador de la revista Poesía,
de la Universidad de Carabobo. También fue investigador
en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos
(Celarg) y en 1998 fue honrado con el Premio Nacional de Literatura.
Como dato interesante, uno de sus poemas fue citado en la
película 21 gramos, del director mexicano Alejandro
González Iñárritu.
De Pessoa tomó la afición por los heterónimos,
y con el de Eduardo Polo desarrolló una importante creación
en el campo de la poesía infantil: Chamario (2004),
editado por Ekaré e ilustrado por Arnal Ballester. Esa
poesía para chamos, y de allí el título, se
caracteriza por la ruptura con las convenciones, como por
ejemplo la rima, que respeta y destruye al mismo tiempo: "Un
niño tonto y retonto / sobre un gran árbol se montó.
/ Con su pelo largo y rubio / hasta la copa se subió";
el juego con las palabras: "La bici sigue la cleta
/ por una ave siempre nida / y una trom suena su peta...
/ ¡Qué canción tan perseguida!".
A los 70 años, murió. Con gran prestigio internacional.