Chávez se ha convertido en el mayor comprador
de armamento a las industrias bélicas de la antigua Unión
Soviética. Por lo tanto, el embajador venezolano en Moscú
es un personaje muy popular pues durante su estadía se
han firmado acuerdos y compromisos a favor de las arcas del
Kremlin por cerca de diez mil millones de dólares. Armas
ligeras, misiles, aviones, helicópteros y submarinos
entre otras menudencias.
Bajo estas circunstancias es lógico que cuando el embajador
declara, lo hace en nombre de su país y por instrucciones
del jefe de la diplomacia bolivariana, Nicolás Maduro.
El 15 de mayo pasado, Alexis Navarro fue entrevistado por
Yuri Plutenko de Moscow News y cuando preguntado sobre
el 11 de abril 2002, declaró que los francotiradores
que asesinaron e hirieron a decenas de ciudadanos, habían
sido miembros del Mosad de nacionalidad venezolana y de fe
judía.
En el momento, asumí que se trataba de un error o que
el embajador estaba a lo mejor bajo la influencia de alguna
sustancia y esperé la reacción o el desmentido de
la cancillería, luego de quince días de silencio
no me queda más que aceptar esa como la posición
oficial del régimen de Chávez.
Me imagino que Vivas, Simonovis, Forero, los policías
metropolitanos, demás enjuiciados y perseguidos, serán
inmediatamente liberados en vista de esta nueva versión
oficial. ¿O será que Navarro maneja una agenda propia
con el asesoramiento de sus amigos de los movimientos islámicos
radicales de la isla de Margarita? Su gestión desastrosa,
logró la pérdida del estado insular para las huestes
chavistas, pero como buen comunista fue premiado con tremendo
cambur en Rusia. Ahora sólo falta el "dedo" para que
regrese como candidato a gobernador. ¡Será!
seppel@cantv.net