Washington.- Los inventarios de crudo de
Estados Unidos cayeron de forma inesperada la semana pasada
en medio de un alza de la demanda de las refinerías domésticas,
lo
que elevó fuertemente las existencias de gasolina y
destilados, según datos del Gobierno divulgados hoy.
A su vez, los inventarios semanales de petróleo en Cushing,
Oklahoma, el punto de entrega para el crudo de la NYMEX, subieron
500.000 barriles, a 21,8 millones de barriles, dijo en su
informe semanal la Administración de Información
de Energía
estadounidense.
Los inventarios comerciales de crudo cayeron 4,8 millones
de barriles, a 306,8 millones de barriles, a la semana terminada
el 30 de mayo, según la EIA. Los analistas habían
previsto un aumento de 800.000 barriles, destacó Reuters.
La caída ocurre cuando la demanda de crudo desde las
refinerías estadounidenses aumentó 183.000 barriles
por día (bpd), a 15,48 millones de bpd, según el
informe.
Las tasas de operación de las refinerías estadounidenses
incrementaron en 1,8 puntos porcentuales, al 89,7 por ciento
de su capacidad la semana pasada frente al aumento estimado
de 0,4 puntos porcentuales.
"Las refinerías están saliendo de sus (períodos)
de mantenimiento, lo que coloca más productos en el mercado
y retirando más crudo", dijo Tom Bentz, un analista de
BNP Paribas Commodity Futures Inc en Nueva York.
Los inventarios estadounidenses de gasolina subieron 2,9
millones de barriles, a 209,1 millones de barriles la semana
pasada, superando con creces las expectativas de que los
suministros hubiesen crecido en 400.000 barriles.
Los suministros de destilados, que incluyen el diésel
y el combustible para calefacción, subieron 2,3 millones
de barriles, a 111,7 millones de barriles. Esa cifra sobrepasó
el estimado de analistas de un aumento de 1,4 millones de
barriles.
La producción de gasolina y destilados de las refinerías
aumentó en esa semana en 15.000 bpd y 191.000 bpd, respectivamente,
mostraron los datos.
Un informe diferente del Instituto Americano del Petróleo
(API) mostró que los inventarios de crudo subieron 2,2
millones de barriles la semana pasada en Estados Unidos, con
la gasolina y destilados creciendo en 2,2 millones y 4,5 millones
de barriles,
respectivamente.