Sí, el tema es la "inteligencia". "La falta de... ",
podríamos decir. La que no se tiene o la que no se ejerce,
porque no se puede o porque no se quiere. O tal vez porque
en su empeño de revivir la guerra fría de lucha
entre la KGB y la CIA o... mejor aún, algo muy cómico
como el enfrentamiento entre los recordados "KAOS" y "CONTROL"
de la serie "El Super Agente 86", se les olvida que la verdadera
batalla no es contra el Imperio y que 007 no se pasea por
las calles de Catia buscando aliados del Kremlin o de La Habana,
no... La verdad de nuestra cotidianidad es que quienes tienen
"licencia para matar" son todos los criminales que han tomado
las calles, nuestras casas, nuestros vehículos, nuestras
carteras, nuestros celulares y, por qué no decirlo, nuestras
vidas en sus manos. Y lo peor, es que luego de diez años
de gobierno en los que se cuentan con las manos las veces
que el "ciego, sordo, pero nunca mudo", habla sobre la inseguridad
lo hace en términos que a la luz de los acontecimientos
diarios y de la poca gestión en políticas públicas
sobre la materia, lo que suena es a ironía pura.
Que el jefe de un Gobierno que lleva tanto tiempo diga, como
expresara el pasado jueves que: "a mí me duele mucho
la inseguridad. A uno tiene que dolerle la injusticia, el
dolor de los demás. Un gobernante no puede ser indiferente
al dolor de un pueblo (... )", no puede sino provocar, lo
mínimo una pregunta más que obvia: ¿Y por qué
si le duele tanto, señor Presidente, en su Gobierno ha
empeorado la inseguridad a niveles de pesadilla? ¿Por
qué si le genera tanta preocupación el asunto no
han hecho nada? O será que la licencia para el caos comenzó
cuando usted mismo, recién iniciado su Gobierno, justificó
en público que alguien robara por hambre. ¡Y mire que
le han tomado la palabra! Sobre todo muchos de sus funcionarios
y gente cercana que han hecho verdaderas fortunas a costa
del dinero público. Pero esa es otra cuña del mismo
palo: la corrupción. Tampoco allí han querido tomar
medidas drásticas. La complicidad funciona como mecanismo
de cohesión...
Pero mientras los venezolanos nos jugamos la vida cada minuto,
el ministro del ramo está preocupado por otros asuntos.
Batallitas de tiras cómicas. Kaos y Control. Pinky y
Cerebro que quieren dominar al mundo. Creación de unidades
especiales y... eso sí, control de la oposición
a través de una Ley del Sistema Nacional de Inteligencia
y Contra Inteligencia que contempla prisión al que se
niegue a "cooperar" con estos organismos de Seguridad del
Estado.
Eso sí les preocupa, como dijera el propio líder
de la revolución, el tema es si nos están o no "espionando"
(SIC). Si nos están robando, si nos están secuestrando,
si nos están estafando, si nos están hurtando, si
nos están violando, si nos están MATANDO ... eso
no. Eso es sólo una manipulación mediática...
Sí, parece cuestión de inteligencia. De insulto
a la nuestra.
mariaisabelparraga@gmail.com