DEIVIS RAMÍREZ MIRANDA
EL UNIVERSAL
De la tranquilidad al desespero pasaron más de 150 familias
de cuatro urbanismos de las dos ciudades, luego de que las
estructuras habitacionales donde residen comenzaran a presentar
fallas en paredes y pisos, además, de separarse las juntas
en las escaleras de algunos edificios. María Eugenia
Colmenares, habitante de la urbanización Altamira de
El Rodeo, en Guatire, cuenta que desde hace más de un
año vive atemorizada, pues el terreno donde construyeron
su vivienda -que aún cancela al banco- está cediendo
y las paredes se fracturaron. "No puedo dormir tranquila por
temor a que me caiga todo encima. De noche escuchamos los
crujidos de las paredes y cuando llueve es peor. Pedimos atención
de los entes gubernamentales urgente", destacó.
En la zona habitan 60 familias, pero veinte viviendas están
fracturadas y una se desplomó el año pasado. Pese
a que han sido atendidos por personeros del Gobierno local,
las promesas se han quedado en el olvido. "Una vez nos dijeron
que harían un estudio de suelos para determinar la falla
y nada", explicó Colmenares.
En peor estado se encuentran 24 viviendas del conjunto residencial
El Refugio, en Guatire, pues un talud que protegía las
casas cedió el pasado mes de diciembre de 2007 y generó
el desplome de la calle Principal. Las lluvias esporádicas
que cayeron en la zona durante el primer trimestre de este
año, generó que el terreno se hundiera y obligara
a las familias a derrumbar parte de las quintas, pues el peso
aceleraba la desgracia. Han pasado 6 meses y los afectados
no han sido atendidos por las autoridades. "Un ingeniero nos
ha tendido la mano indicándonos las fallas, pero el propietario
del terreno adyacente debe dar la cara porque el talud quedó
mal construido", explicó Rubí Jaramillo, una de
las propietarias de las viviendas.
En Altos de Copacabana y Ciudad Casarapa, en Guarenas, varias
viviendas presentan desperfectos. Habitantes denuncian inestabilidad
en los terrenos y algunas se han fracturado. Las juntas de
los edificios en la parcela 21 en Casarapa se separaron, desde
hace tres años.
dramirez@eluniversal.com