Acabo de realizar una investigación en la U.E. El Ávila
y la U.E. Emil Friedman como parte de mi primera pasantía
en el Departamento de Educación del New England Conservatory,
para saber si realmente la música les proporciona no
solamente a los alumnos, sino a los profesores, padres y representantes
beneficios sociales, emocionales, destrezas y valores
que serán usados a lo largo de la vida. Este trabajo
no hubiese sido nunca posible sin la valiosísima colaboración
de los profesores Daniel Atilano y Desirée Agostini de
la U.E. El Ávila y los profesores Pablo Argüello,
Pedro Fagre y Egidio Ramírez de la U.E. Emil Friedman,
quienes aplicaron las encuestas que elaboré a los estudiantes,
maestros, padres y representantes. Los resultados has sido
muy positivos y serán publicados próximamente. El
análisis cualitativo que hice arrojó los siguientes
resultados:
Los alumnos piensan que con la práctica de la música
en la escuela, ellos aprenden a concentrarse mejor durante
el estudio y aprenden habilidades como: trabajo en equipo,
planificación, disciplina, respeto hacia las demás
personas, concentración, autoestima, responsabilidad.
Además, utilizan la música para aprender otras materias
como matemáticas e historia de Venezuela y Universal.
Los alumnos creen vehemente que la música contribuye
a formar ciudadanos mejores y piensan que influye en un ambiente
de paz y armonía entre los seres humanos.
Los maestros opinaron que la práctica de la música
ayuda a los alumnos a desarrollar habilidades motrices, emocionales
y sociales. Creatividad, habilidad espacial y verbal, fueron
expresiones muy comunes por parte de ellos y creen que la
educación musical complementa y refuerza el aprendizaje
de las otras materias como los idiomas extranjeros, matemáticas,
y lenguaje.
Los padres y representantes consideran que la música
es importantísima para sus hijos porque los enriquece
espiritualmente, los hace mejores seres humanos que practican
respeto y cariño hacia sus semejantes y los aleja de
malos hábitos y vicios. Creen que sus hijos reciben una
mejor educación y por lo tanto, apoyan la música
dentro del programa escolar porque consideran que la educación
es más integral.
En conclusión, en Venezuela podemos aprovechar no solamente
la experiencia que tienen estas dos escuelas, sino "el sistema"
para proporcionar a través de la práctica de la
música la verdadera paz social y fuente de desarrollo
humano que necesita nuestro país. El bienestar de un
país comienza en la escuela.
hermann_hudde@yahoo.com
Estudiante venezolano de maestría en el New England
Conservatory