MARÍA LILIBETH DA CORTE
EL UNIVERSAL
Las explicaciones del embajador de Washington en Caracas
Patrick Duddy, no sólo "no complacieron" al Gobierno
venezolano, como lo afirmó el canciller Nicolás
Maduro, sino que el presidente Hugo Chávez "está
seguro" de que el avión estadounidense que violó
espacio aéreo venezolano cumplía labores de espionaje.
"Hace tres días (pasado sábado en la noche) un
avión de guerra estadounidense violó el espacio
aéreo venezolano y pasó sobre un sitio (La Orchila)
prohibido incluso para la aviación civil. Estamos seguros
de que están haciendo espionaje", dijo el mandatario,
desde Fila de Mariches (Miranda), durante la bienvenida a
la II Cohorte de estudiantes de la Escuela Latinoamericana
de Medicina (ELAM). El acto fue transmitido en cadena nacional.
Chávez desestimó la versión de EEUU según
la cual la aeronave forma parte de operativos contra tráfico
de drogas y acusó a Washington de estar "probando nuestra
capacidad de reacción. En este caso el avión se
fue, pero si no se hubiera ido ya estaban los pilotos de aviones
Sukhoi (comprados a Rusia) prendiendo los motores para garantizar
la soberanía de nuestro espacio territorial", advirtió.
"Después dicen que no, que son operativos contra el
narcotráfico: ¡Mentira! Eso es como el cuento de la cuarta
flota que viene a luchar contra el narcotráfico. Es una
flota de guerra que es una amenaza no sólo contra Venezuela,
sino contra Latinoamérica", agregó, para luego destacar:
"No estamos dispuestos a caer en provocaciones, pero tampoco
vamos a permitir la violación de nuestra soberanía,
téngalo claro el imperio norteamericano y sus lacayos".
Chávez informó que llevará el tema a la cumbre
de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la cual
comienza mañana viernes en Brasilia (Brasil).
El embajador estadounidense alegó que la incursión
del avión antisubmarino S3 Vikingo de la Armada de su
país al espacio venezolano, se generó por un "error
de navegación". Maduro entregó el pasado martes
al diplomático una nota de protesta.
Tras leer unas declaraciones de su par de EEUU George Bush
en las que éste dijo que le pide a Dios que acelere el
final del sufrimiento de los cubanos, Chávez dedicó
gran parte de su discurso a responderle. "Lo menos que merece
es una pita, pero fuerte (...) Si Dios va a acelerar algo,
ya lo está acelerando mister Bush, es el fin del imperio
norteamericano", señaló.