Bogotá.- "Esta lucha no se gana por el medio
de la guerra, hay que dialogar", fue la frase que dirigió
Nelly Ávila Moreno alias "Karina" al jefe de las Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Pedro Antonio Marín,
alías "Manuel Marulanda Vélez" y "Tirofijo".
A su vez Karina, señalada como jefe del frente 47 de
las FARC y quien se entregó el pasado domingo a las autoridades
colombianas, pidió a los rebeldes de ese grupo deponer
las armas y negó que haya participado en el asesinato
del padre del presidente Álvaro Uribe, citó Efe.
"La decisión que yo tomé de reinsertarme fue por
la presión del Ejército en el área. El Gobierno
ha planteado muchos beneficios para todos los que hagamos
dejación (abandono) de las armas", dijo Karina. Precisó
que la decisión final la tomó el mismo día
que se entregó.
Invitó a los guerrilleros "a que cambien esa vida que
llevan dentro de la guerrilla, que se incorporen al plan de
reinserción" a la vida civil del Gobierno.
Karina dijo además no tener relación con el asesinato
en 1983 del hacendado Alberto Uribe Sierra, padre del actual
jefe del Estado, como indicaron algunas autoridades el domingo
al anunciar la entrega de la rebelde.
"Yo no tengo mis manos manchadas en ese hecho", contestó
la guerrillera, quien admitió que las FARC "están
resquebrajadas" en la actualidad.
Así fue la entrega
Desde hace 15 días Karina gestionaba su entrega a las
autoridades, que se produjo el pasado domingo. La guerrillera
habló telefónicamente con la directora del DAS,
María del Pilar Hurtado, quien le recomendó pensar
cuál iba a ser el futuro de su pequeño hijito si
ella seguía delinquiendo, publicó el diario bogotano
El Tiempo.
De hecho, sus contactos con las autoridades empezaron desde
finales de abril. En una visita a Manizales, el presidente
Uribe soltó un par de frases que sorprendieron a todo
el mundo. Le dijo a Karina, la guerrillera más temida
y sanguinaria de las FARC, que si decidía entregarse
iba a tener todas las garantías para su vida.
Con su entrega en la vereda La Soledad del municipio de Argelia
(Antioquia), se armó el rompecabezas del ofrecimiento
de Uribe.
Karina, que dentro de la guerrilla era considerada una especie
de "Rambo", decidió acabar con casi dos décadas
en la guerra y se entregó a una comisión del DAS
que viajó a Argelia (Antioquia) a terminar de convencerla
para que diera el paso definitivo.
La mujer por la que el Estado colombiano ofrecía una
recompensa un millón de dólares se entregó
a las autoridades acompañada de su compañero sentimental,
Michín, a quien las autoridades identificaron como Abelardo
Montes.