Buenos Aires.- A pesar de la oposición
de un sector, las cuatro organizaciones de productores rurales
parecían dispuestas a levantar el paro patronal que reanudaron
el 7 de mayo contra un nuevo sistema de retenciones (gravámenes)
a las exportaciones de granos.
En principio, la decisión de proseguir o levantar la
medida de fuerza debía ser decidida el miércoles.
La presidenta Cristina Fernández ha dicho que no habrá
negociaciones si los huelguistas mantienen el paro.
Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina
(FAA), declaró a la prensa que "el paro iba hasta el
miércoles, pero entendemos que hay que acortar las distancias
para facilitar las posibilidades de discutir''.
En coincidencia, Hugo Biolcatti, vicepresidente de la Sociedad
Rural Argentina (SRA), que agrupa a los grandes propietarios
del campo, manifestó que "existe un clamor generalizado
que reclama resolver el conflicto entre el campo y el gobierno.
No podemos desoír esos llamados''.
Sin embargo, un sector "combativo'' de los ruralistas, encabezado
por Alfredo De Angelis, dirigente de la Federación Agraria
en la provincia de Entre Ríos, discrepó con la actitud
conciliadora de sus colegas y se pronunció por mantener
el paro, que consiste en el corte de rutas, no comercializar
granos y detener los camiones que transporten productos del
agro, reseñó AP.
De Angelis declaró que "antes de levantar el paro debemos
ver a dónde vamos y qué conseguimos. El gobierno,
si quiere, puede tranquilamente negociar con nosotros en medio
del paro''.
El paro patronal se inició el 11 de marzo, duró
21 días y ocasionó un serio desabastecimiento de
alimentos e insumos, debido a cortes de rutas en todo el país.
Durante abril hubo negociaciones en las que el gobierno se
mantuvo inflexible en cuanto a mantener las retenciones.El
7 de mayo las organizaciones rurales anunciaron la reanudación
de la protesta.