SARA CAROLINA DÍAZ
PEDRO PABLO PEÑALOZA
EL UNIVERSAL
Militares activos y retirados, esposas y parientes de gobernadores,
un hermano del presidente de la República, ministros
y antiguos miembros del gabinete ejecutivo, embajadores, empresarios,
un boxeador... y la lista sigue hasta superar la barrera de
los 5.000 postulados para participar en las primarias del
Partido Socialista Unido de Venezuela, que se celebrarán
el domingo 1 de junio.
Cerca de 0,10% de la militancia de la organización chavista
(cifrada por las autoridades del PSUV en 5.722.017 personas,
cantidad superior a los 4.379.392 votantes que apoyaron el
proyecto de reforma a la Constitución) se medirá
en una justa interna para definir los nombres de los abanderados
a 23 gobernaciones y 330 alcaldías.
El mecanismo de inscripción para la contienda favoreció
la profusión de candidatos. Los interesados podían
acudir a los "puntos rojos" para formalizar su aspiración;
sin embargo, vía Internet, terceros contaban con la posibilidad
de registrar a sus camaradas. Así se presentaron hechos
curiosos: Aunque no tenían intención de pugnar por
un cargo, fueron promovidas las diputadas Cilia Flores y Desirée
Santos Amaral. El legislador Mario Isea se presentó para
la Alcaldía de San Francisco, estado Zulia, pero alguien
lo incluyó entre los pretendientes de la Gobernación,
y cuando el parlamentario Calixto Ortega se disponía
a firmar la planilla para luchar por la Alcaldía de Maracaibo
se encontró con que ya estaba anotado. Un espontáneo
también propuso a Hugo Chávez como alcalde mayor.
De acuerdo con las normas impuestas por la directiva, se
alzará con la tarjeta del PSUV de forma automática
sólo quien acumule el 50% más 1 de los sufragios
o aquel que supere a su más cercano rival por 15%.
Si no se cumplen estas condiciones, la cúpula, encabezada
por el jefe de Estado, escogerá a su representante de
entre los tres más votados. La plétora de aspirantes
hace prever la dispersión del voto.
Además, el primer vicepresidente del partido, Alberto
Müller Rojas, anunció el lunes pasado que las bases
no conocerán los resultados de las primarias. "Las cifras
del proceso del 1 de junio las manejará la directiva",
informó Müller Rojas, quien justificó la decisión
argumentando: "Preferimos que no se conozcan las votaciones
que tendrán los tres primeros de la lista porque ellos
irán en igualdad de condiciones a ser seleccionados por
la dirección".
En el PSUV calculan que menos de la mitad de la militancia
que acreditan (unos 2,5 millones de ciudadanos) concurra a
las urnas. La designación se realizará entre el
2 y el 5 de junio, día cuando Chávez revelará
la identidad de los nominados.
Puerta abierta
A tres mandatarios en ejercicio con derecho a reelección
el PSUV les enseñó la puerta: el alcalde mayor,
Juan Barreto, y los gobernadores de Carabobo, Luis Felipe
Acosta Carlez, y de Yaracuy, Carlos Giménez, fueron marginados
de este proceso.
En el caso de Guárico el ex dirigente de PPT, Eduardo
Manuitt, ya no puede repetir, pero es considerado el "gran
elector" de la entidad y alienta el deseo de su hija de sucederle.
Manuitt enfrenta ahora la solicitud de un antejuicio de mérito.
Chávez consintió que nueve directivos del PSUV
intervinieran en la competencia interna. Müller Rojas
desestima que esta condición les otorgue ventaja sobre
el resto.
"El riesgo es grande porque hay un rechazo de mucha gente
de las bases hacia algunas personas que ocupan esos puestos.
Por ejemplo, Mario Silva tiene una ventaja porque todas las
noches tiene un programa de televisión, pero si revisas
la página de Internet Aporrea puedes ver sus niveles
de rechazo".