Lima.- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez,
dijo ayer que pidió perdón y hasta le dio un beso
a la canciller alemana, Angela Merkel, tras acusarla recientemente
de ser una heredera política de Adolf Hitler.
Chávez y Merkel se estrecharon las manos en un aparente
gesto de paz, minutos antes de ingresar a una sesión
de trabajo de los líderes reunidos en Lima en la V Cumbre
presidencial de América Latina, Centroamérica y
Europa, reseñó Reuters.
"No he venido a pelear aquí. Me dio mucho gusto darle
la mano a la canciller alemana, nos dimos un beso", dijo Chávez.
"Ella dijo algo por allá y yo le respondí. Cristina
(Fernández, la presidenta de Argentina) estaba allí;
le di un beso a ella y a la canciller alemana, a quien le
dije que si fui duro 'perdóname, aquí está
mi mano'", agregó.
También con el presidente del Gobierno español,
José Luis Rodríguez Zapatero, hubo gestos de reconciliación.
El mandatario venezolano se acercó a él, quien ya
estaba sentado a la espera de la inauguración de la Cumbre
y le dijo algunas frases. El español se sonrió y
luego Chávez se retiró dándole una seguidilla
de palmadas en el hombro derecho.
Fue la primera vez que ambos presidentes se encontraban,
desde la Cumbre de Chile en noviembre pasado, cuando el rey
Juan Carlos de España le pidió a Chávez que
se callara, tras interrumpir varias veces el discurso de Rodríguez
Zapatero.
Propuesta venezolana
El presidente Chávez propuso a los gobiernos que participan
en la reunión presidencial que "no nos quedemos en las
nubes, en documentos y documentos, sino que de esta Cumbre
salgan cosas concretas para el bien de nuestros pueblos",
declaró.
Por otra parte, el impasse con Colombia tuvo otro
capítulo ayer, al señalar el mandatario: "Aquí
todo está bien. El que anda mal es el Gobierno de Colombia.
La gran reflexión: el gobierno de Uribe se está
quedando solo". Dijo que el Gobierno de Colombia "es uno de
los grandes problemas" de la región y que para hablar
con Uribe "tendría que bajar a un pantano".