Lima.- La V Cumbre de América Latina,
el Caribe y Unión Europea (ALC-UE) concluyó hoy
en la capital peruana con una declaración en la que ambas
regiones se comprometen a afianzar su relación y a buscar
juntas soluciones a los problemas globales.
La reunión fue clausurada por el presidente de Perú,
Alan García, quien esta noche ofrece una cena a los participantes,
dignatarios de unos 60 países de uno y otro lado del
Atlántico.
Mañana, sábado, se celebrarán reuniones entre
representantes de la UE y de los grupos subregionales y países
con los que existen acuerdos o están en marcha negociaciones
para cerrarlos: Mercosur, Comunidad Andina, Sistema de Integración
Centroamericano, los países caribeños, México
y Chile.
García, que había pedido al comienzo de la cumbre
que de esta reunión surgieran "metas concretas", se congratuló
de haber conseguido "un compromiso de acción contra la
pobreza", un problema que afecta a casi un tercio de los latinoamericanos.
También pidió erradicar el analfabetismo y convertir
una parte de la deuda de América Latina con Europa "en
desarrollo", así como el fin de la "locura" de la carrera
armamentística y de los conflictos y los rencores entre
países.
Además, llamó a establecer un mecanismo de seguimiento
de los compromisos alcanzados en estas cumbres y propuso que
sean España y Argentina los que se encarguen. Antes de
la adopción de la Declaración de Lima, que dejaron
lista el jueves los cancilleres de ambas regiones, y de la
intervención de García los titulares de las ocho
mesas de trabajo en que se desarrollaron los debates de la
cumbre expusieron sus conclusiones.
Los dos ejes temáticos de esta cumbre fueron pobreza,
desigualdad e inclusión, y desarrollo sostenible, medio
ambiente, cambio climático y energía.
La próxima cumbre ALC-UE se celebrará en España
el año 2010. El presidente del Gobierno español,
José Luis Rodríguez Zapatero, prometió trabajar
activamente para avanzar en las metas fijadas, indicó
la agencia Efe.