DEIVIS RAMÍREZ MIRANDA
EL UNIVERSAL
"Estamos cansados de pedirles a los conductores que mejoren
el estado de sus unidades, porque cada año exigen aumento
en el pasaje y los carros están igual o peor", destacó
Delia Pineda, habitante de Guarenas, quien considera que en
las calles abundan busetas en mal estado y prestan un servicio
pésimo a las personas.
Según estimaciones del Bloque de Transportistas de los
municipios Plaza y Zamora, desde hace cuatro años han
surgido fallas económicas que inciden directamente en
las unidades de transporte público.
"Nos vemos en la obligación de hacer esfuerzos para
mantener nuestros carros, ya que cada día los repuestos
están más costosos y la comida sube. Eso nos perjudica
enormemente y el usuario no lo entiende", indicó Pedro
González trabajador del volante.
Sin embargo, los cudadanos coinciden en que "los choferes
son irresponsables con las unidades y no les importa trabajar
con chatarras y pedir aumento de tarifas cuando les da la
gana".
Franco deterioro
En ambas ciudades, cerca de 1.500 unidades de transporte
público hacen vida diariamente prestando servicio urbano.
Según indicaron fuentes de Tránsito Terrestre, 80%
de las busetas (1.200 aproximadamente) están plagadas
de fallas y los usuarios denuncian irregularidades en la actividad
que realizan.
"Los choferes, sabiendo que los carros están en malas
condiciones montan mucha gente. Los asientos están despegados
y las puertas no sirven. Es necesario que desarrollen un plan
de sustitución de unidades chatarras", dijo Arquímedes
Romero, habitante de Guatire.
A ello se unen las denuncias por mala prestación del
servicio hacia rutas específicas en ambas ciudades.Tania
Bello indicó que los ruteros de la carretera nacional
Petare-Guarenas, que hacen viajes hacia sectores populares
como El Tamarindo y El Cercado, "nunca están en las paradas
y tenemos que esperar hasta una hora para poder llegar a nuestras
casas o trabajos. Ninguna de las unidades está acondicionada".
Los pasajeros esperan por mejoras en el parque automotor público.