Lima.- España instó hoy a
América Latina y el Caribe a asumir su "corresponsabilidad"
en la gestión de los flujos migratorios, y a su pedido
se incluyó en la Declaración de Lima el establecimiento
de un mecanismo de diálogo estructurado en materia migratoria.
El ministro de Relaciones Exteriores de España, Miguel
Angel Moratinos, subrayó en una rueda de prensa en el
marco de la V Cumbre de América Latina, el Caribe y la
Unión Europea (ALC-UE) en la capital peruana que "las
sociedades más desarrolladas necesitan mano de obra extranjera
y hace falta que estos flujos sean legales, que así sean
gestionados", informó DPA.
"Esto se puede hacer con una corresponsabilidad, hace falta
hacerlo a través de un diálogo estructurado y es
precisamente lo que estamos haciendo y se ha decidido de común
acuerdo a la hora de plasmar los resultados de esta Cumbre",
respondió a dpa el canciller español, quien subrayó
la necesidad de proteger la dignidad y los derechos de las
personas.
Moratinos admitió que en la reunión de cancilleres
en el marco de la Cumbre ALC-UE hubo "intercambios positivos
pero siempre preocupado cada uno con la situación de
su país, de sus ciudadanos".
Estas reacciones se produjeron no obstante "dentro de un
espíritu de corresponsabilidad que creo que es lo que
debe animar y debe estar presente a la hora de desarrollar
la agenda latinoamericana con la Unión Europea", señaló.
Varios países latinoamericanos expresaron su malestar
por el anuncio de que España endurecerá las medidas
contra la inmigración ilegal ampliando el plazo máximo
de internamiento de los extranjeros que entren en el país
de forma irregular para facilitar así su expulsión.
Según el ministro español, lo más importante
es el diálogo para "gestionar de forma positiva" los
flujos migratorios, en similitud con lo que España ya
propuso con el continente africano.
"Creemos que a través de un diálogo integral podemos
resolver los distintos retos que el tema migratorio, un tema
extremadamente importante que va a abordarse en el futuro",
subrayó.
Hace pocos días, el ministro del Interior español,
Alfredo Pérez Rubalcaba, defendió una polémica
directiva sobre esta materia que actualmente debaten los 27
países miembros de la Unión Europea pero que aún
no encontró en Bruselas la mayoría necesaria para
salir adelante.
Pérez Rubalcaba admitió que ésta es una de
las decisiones "más duras". "Pero tenemos que ser así
porque si somos laxos con la inmigración ilegal, la avalancha
no hay quien la pare", añadió en sus polémicas
declaraciones.
Actualmente, los indocumentados pueden ser retenidos en España
durante 40 días mientras se tramita su expulsión.
Pero ese plazo muchas veces no es suficiente para cumplir
con todos los requisitos legales, por lo que los inmigrantes
clandestinos suelen ser puestos en libertad con una carta
de expulsión que no les permite trabajar en el país.
La directiva de la UE que se discute actualmente permite
retener a los indocumentados un máximo de seis meses
hasta su repatriación.
El objetivo de la nueva norma planteada por la UE, rechazada
por organizaciones humanitarias, es armonizar los procedimientos
que siguen los Estados miembros en la expulsión de inmigrantes
irregulares, ya que en la actualidad cada país puede
hacer lo que quiera y aplicar los plazos que considere oportunos.
Así, en el Reino Unido, Dinamarca, Estonia, Finlandia,
Grecia, Irlanda, Malta, Holanda y Suecia los extranjeros sin
papeles pueden ser retenidos de forma ilimitada. España
tiene uno de los plazos más reducidos, superada sólo
por Francia y Chipre, con 32 días.