Jerusalén.- El presidente de Estados
Unidos, George W. Bush, desacreditó los pedidos de sus
críticos de negociaciones con su par iraní, Mahmoud
Ahmadinejad, considerándolos como comparables a la "complacencia"
que se tuvo con Adolf Hitler antes de la Segunda Guerra Mundial.
Bush utilizó el discurso del jueves en el Parlamento
israelí para intensificar su retórica contra Irán,
diciendo que Washington estuvo junto al Estado judío
en oponerse a las "ambiciones de armas nucleares" de Teherán,
reseñó Reuters.
Bush, que se ha rehusado a cualquier contacto con Ahmadinejad,
manifestó que el presidente iraní "sueña con
devolver a Oriente Medio a la Edad Media y pide para que Israel
sea borrado del mapa". También lo incluyó en un
bando anti-israelí junto con Hamas, Hezbollah y Osama
bin Laden.
"Algunos parecen creer que deberíamos negociar con terroristas
y radicales, como si algún argumento ingenioso fuera
a persuadirlos de que estuvieron equivocados todo el tiempo.
Hemos escuchado antes esta ilusión tonta", dijo Bush.
"Mientras los tanques nazis cruzaban Polonia en 1939, un
senador estadounidense declaró: 'Señor, si sólo
hubiera podido hablar con Hitler, todo esto podría haberse
evitado'. Tenemos una obligación de llamar esto como
lo que es: el falso consuelo de la contemporización,
que fue repetidamente desacreditado en la historia", agregó.
Ahmadinejad fue duramente criticado en todo el mundo por
decir que Israel debería ser "borrado del mapa".
El comentario de Bush fue interpretado como un golpe al favorito
demócrata para la presidencia de Estados Unidos, Barack
Obama, quien aboga por conversaciones sin precondiciones con
los líderes de naciones hostiles como Irán y Cuba.
Aunque Bush no dio nombres, Obama emitió rápidamente
una respuesta mordaz acusando al presidente de lanzar un "ataque
político falso".
Pero la Casa Blanca negó que Bush estuviera refiriéndose
al senador de Illinois cuando, trazando paralelos con el ascenso
de la Alemania nazi en la década de 1930, denunció
a aquellos que dijo lo instaron a hablar con "terroristas
y radicales".
El rechazo de Bush a sus críticos también se produjo
tras una visita a Oriente Medio del ex presidente Jimmy Carter,
quien se reunió con líderes de Hamas, rechazados
por Israel y Washington, y exhortó a esfuerzos para atraer
al grupo militante al proceso de paz israelí-palestino.