Virginia.- El aspirante presidencial demócrata
Barack Obama defendió hoy su patriotismo y su respaldo
a la atención de los veteranos de guerra, al tiempo que
su rival Hillary Clinton pidió respaldo para ganar las
primarias del martes en Virginia Occidental.
Obama prevé un posible triunfo de Clinton en ese estado,
que tiene una población amplia de trabajadores blancos
-un grupo que en general apoya a la ex primera dama -y una
fuerte tradición militar.
En su visita a Charleston, el senador por Illinois decidió
combatir a sus críticos, quienes afirman que no es muy
patriota ni está listo para ser el comandante en jefe
de las fuerzas armadas, debido en parte a que nunca sirvió
en el ejército, ya no porta en la solapa una insignia
con la bandera y se opuso a la guerra en Irak. Los presidentes
también reciben el cargo de encabezar las fuerzas armadas.
Al leer un discurso ante varios miles de personas en el Centro
Cívico de Charleston, el senador dijo que el patriotismo
es más que saludar banderas o participar en desfiles.
Criticó al precandidato presidencial republicano John
McCain por oponerse al proyecto de ley demócrata que
otorga servicios de educación a veteranos de guerra,
informó AP.
"En un momento en que estamos frente al más grande regreso
de tropas a casa desde la Segunda Guerra Mundial'', dijo Obama
sobre los veteranos que vuelven de Irak y Afganistán,
"la verdadera prueba de nuestro patriotismo es (ver) si servimos
a nuestros héroes que regresan tan bien como ellos nos
han servido''.
En seguida estimó que el gobierno del presidente George
W. Bush no ha logrado aprobar esa prueba, debido a que hay
deficiencias en la atención médica y administrativa
a veteranos. Obama dijo también que McCain rechaza la
iniciativa demócrata sobre los soldados que regresan
del frente porque la considera "demasiado generosa''.
El equipo de campaña de McCain dijo que el también
senador por Arizona apoya una alternativa republicana que
es mejor porque amplía los beneficios a quienes permanecen
más tiempo en el servicio.
Clinton espera ganar en Virginia Occidental con un margen
considerable para frenar el avance de Obama entre los superdelegados,
que votan por el aspirante de su preferencia.
Al insinuar que el Partido Demócrata podría perder
en las elecciones presidenciales de noviembre si Obama es
designado candidato, Clinton dijo en un restaurante de Charleston
que "ningún demócrata ha ganado la Casa Blanca desde
1916 sin ganar en Virginia Occidental''.