RAY AVILEZ
EL UNIVERSAL
Basta con permitirle a la memoria jugar un rato con nuestros
pensamientos para que salga de repente el maestro Jesús
María Billo Frómeta en una imagen blanco y negro
con su batuta. Pestañeamos unos segundos y "click", se
escapa una sonrisa viendo a unos niños estirando al máximo
los brazos para estar a la altura de papá o mamá
bailando un "año nuevo vida nueva" un pasodoble o un
mosaico decimal de Billo.
Karina Meza, Tahiana Iglesias y Ángel Navas, estudiantes
de la Universidad Monteávila, decicidieron que su tesis
de grado seria el organizar un concierto tributo a Billo.
Hicieron lo imposible para que en el auditorio del Teatro
Santa Rosa de Lima importantes bandas urbanas como Cuarto
Poder, Wahala, Señores Crew, Vinilos, Versus y Fauna
le impusieran su ritmo a canciones como Ariel, Canto a
Caracas, Ni se compra ni se vende o Quítate el saco.
La tesis ya era un hecho, un concierto de más de cinco
horas donde se coreó y admiró el talento de esa
Venezuela joven. Nelson Bocaranda presentó a la Billo's
Caracas Boys como cierre de fiesta y allí, jóvenes,
profesores, padres y abuelitos convirtieron el teatro, gracias
a sus recuerdos, en el Salón del hotel Ávila, en
el Gran Salón del Caracas Hilton, el Círculo Militar,
el Club Paraíso o el Country Club.
Señora, ¿me permite bailar con usted? , le dijo
un joven con valentía sin mayoría de edad a mi madre
de huesos sesentosos y sedientos de calcio. " Es que a mi
me encanta Billo´'s y estas muchachas no me siguen el
paso como me enseñó mi mamá ¡Claro. hijo, qué
honor!
Veinte años sin el maestro Billo Frómeta y gracias
a estos nuevos comunicadores se evidenció que su música
forma parte del tetero de los venezolanos dado con el amor
de tan buenas madres hoy en su día.