Si mis desocupados lectores, amén de tiempo para leerme,
logran tenerlo para recordar qué cosa dije hace tiempo,
deben saber que si me he opuesto siempre a algo es a atribuir
las más descabelladas palabras y actitudes del Héroe
del Museo Militar a locura y ni siquiera a "loqueras". Por
el contrario, se me cae la lengua de decir que en un país
cuya historia está preñada de chafarotes ignaros,
zafios, nepóticos, deshonestos y cobardes (esto último,
debe reconocerse, en mucho menor grado) el actual locatario
de Miraflores es un gobernante de lo más normal. Locos
son lo que, a partir de la muerte de Gómez la tomaron
por pensar -y a partir de 1958, a actuar en consecuencia-
que los civiles podían mandar a los militares y que el
Presidente de la República fuese de verdad "Comandante
en Jefe de las Fuerzas Armadas" y no a la inversa, que el
Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas fuese accesoria
pero vitaliciamente presidente de la República.
Las fases de la Luna
Pero uno de lo más viejos adagios penales postula aquello
de que "a confesión de parte, relevo de pruebas". El
susodicho acaba de mostrar que las fases de la luna son capaces
de incidir en su comportamiento diario, en sus actitudes y
hasta en sus aptitudes, en su carácter.
Porque Marte está demasiado lejos, y por eso, nadie
le cree cuando invoca al dios de la guerra pretendiendo azuzar
a sus perros guardianes, Phobos y Deimos, sobre todo
después del ridículo de sus batallones enviados
a la frontera colombiana y que fueron incapaces de llegar
ni a Petare, ni a darse cuenta de que Colombia queda del otro
lado. Venus no pasa de una incorrespondida fantasía de
adolescente con la atrabiliaria Noemí Campbell; y si
Mercurio puede retratar su inestabilidad emocional, es más
chiquito que la Tierra e incapaz de contener un ego
de las magnitudes del suyo.
A falta de planetas, el viejo satélite de la Tierra
puede servir para alimentar taranteras, siendo como es más
útil que el Sol, que alumbra de día, cuando con
tanta luz no hace falta y en cambio la Luna demuestra ser
más útil al alumbrar de noche.
Selene la alborotadora
Pero no hagamos caso de ese viejo y tonto chiste: el Primer
Locutor de la República acaba de demostrar, con pruebas
a la mano (un mapa rayado por la suya) que cuando Selene se
le alborota, es capaz de dar a luz unos cuentos que dejan
muy atrás los productos de la inteligencia de nuestros
mayores maestros Julio Garmendia, Guillermo Meneses, Salvador
Garmendia y Adriano González León. El último
que nos ha querido meter es ese de la Media Luna que, al igual
que a Evo Morales, está en tratos con el imperio para
formar la República Creciente cuya bandera sería
verde (en oposición a la "roja-rojita" cantada con voz
de mezzo-soprano por el poeta más aceitoso de
la Revolución, Rafael Ramírez) y cuya religión
sería la misma del imperio, o sea el Islam.
Esto último no sería uno de sus habituales disparates
o de sus no menos usuales ignorancias: es la carta que tiene
en la manga el imperio si el senador Obama gana primero las
primarias demócratas y segundo la Presidencia de EEUU:
convertirse a la religión del Profeta para seguir humillando
a la muy cristiana América Latina.
La amiga de los poetas
De tarantera en tarantera, a cada paso que da en el cielo
la amiga preferida de los poetas ramplones o no, nuestro iluminado
sigue trasladando situaciones extranjeras al suelo y a la
lengua de los venezolanos. Así, la derrota (pese a todas
sus marramuncias) de Mugabe en Zimbabue es una conspiración
mediática preparada por Alberto Federico Ravell con el
propósito de declarar pavosa la espada de Simón
Bolívar e impedirle caminar por toda América Latina
hasta llegar con la lengua afuera al altiplano.
Y ya que hablamos del altiplano, prosigue en otro giro lunar
el parlanchín, "que no se atrevan los cruceños a
tocarle un lacio pelo a mi amigo Evo. Sepan y entiendan que
si la oligarquía pretende imponer su tramposa aritmética
según la cual el ochenta y cinco por ciento escuálido
es un porcentaje mayor que el quince por ciento cocalero,
mi país y mi gente no se quedarán tranquilos: como
muy bien lo ha dicho el general Müller (con la autoridad
que le da su origen en la etnia lusinchy) nos unen
lazos de sangre con los quechuas y los aymarás.
En el lago Titicaca
"Como les he dicho y repetido hasta el cansancio, la mía
es una revolución pacífica pero armada. En el mismo
momento en que el imperialismo cruceño intente poner
pie sea en La Paz sea en Sucre o Chuquisaca, los valientes
batallones del PUS venezolano le caerán como moscas a
la miel. Yo mismo me pondré a la cabeza de los combatientes
del lago Titicaca (nombre dado por la Revolución Boliviana
en homenaje a mi gesta del Museo Militar). Yo mismo dirigiré
las operaciones desde el puente de uno de los dos submarinos
que le compramos a Rusia pensando con nuestra habitual visión
profética que nuestra guerra tendría lugar en el
mar boliviano.
"Y en el espacio exterior. Porque ya pronto, con la ayuda
de China, tendremos un satélite espía para facilitar
las tareas de Aristóbulo Istúriz que pensaba vigilar
a los escuálidos de una manera artesanal. Pero con este
nuevo satélite, le podemos dar en la madre a esa Interpol
que comprada por el oro imperial, está dispuesta a negar
que la laptop de Raúl Reyes haya sido manipulada
por Álvaro Uribe".
Fin de la cita. Por si fuera necesario presentar pruebas
de lo que decimos, con su historia de la secesión "cruceñista"
del Zulia, los Andes, Apure y Sabaneta, el propio aludido
nos está indicando que está, como se suele decir,
en paso de luna. Para ser más exactos, de media luna.
hemeze@cantv.net