MARIANNA PÁRRAGA
EL UNIVERSAL
Las reservas probadas de petróleo crudo de Venezuela
subieron de 99.377 millones de barriles al cierre de 2007,
a 130 mil millones de barriles al cierre de abril de 2008,
alrededor de 30,8%, informó el ministro de Energía
y Petróleo, Rafael Ramírez, durante el acto de instalación
del I Consejo Energético Suramericano, realizado en el
salón Simón Bolívar de Pdvsa con la asistencia
de ministros de Energia y Planificación y embajadores
de Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana,
Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.
La incorporación de reservas probadas resulta del plan
Magna Reserva en la Faja del Orinoco, iniciado en 2006 y que
hasta ahora ha arrojado como resultado la certificación
de 26.200 millones de barriles de crudo del campo Carabobo
(en parte cuantificado por Petrobras), 12.900 millones de
barriles de Junín 4 (cuantificado por CNPC de China),
2.900 millones de barriles de Ayacucho 7 (cuantificado por
la iraní Petropars) y 8 mil millones de barriles incorporados
por Petrocedeño, Petropiar y Petromonagas. Parte de estos
barriles se habían anotado oficialmente en libros el
año pasado.
21 petroleras de diferentes naciones han intervenido en la
cuantificación y certificación de reservas en la
Faja. De ellas, cinco pertenecen a países de la Unión
Suramericana de Naciones: Enap de Chile, Petrobras de Brasil,
Enarsa de Argentina, Petroecuador y Ancap de Uruguay.
Se proyecta que al cierre de 2008 Venezuela tendrá 200
mil millones de reservas en libros y el año próximo
235 mil millones.
La intervención de las petroleras estatales suramericanas
en la certificación de la Faja fue ofrecida por Venezuela
a sus vecinos en abril del año pasado, durante la I Cumbre
Energética Suramericana, celebrada en Margarita; y se
recogió en el Tratado de Seguridad Energética (TSE)
que ha sido revisado en el último año por casi todos
los países miembros de Unasur.
La intención del consejo fue profundizar en los acuerdos
alcanzados mediante el tratado; así como presentar al
presidente Hugo Chávez las resoluciones de la discusión
ministerial, resumida en una declaración firmada por
las delegaciones.
Los ministros dieron su visto bueno a los lineamientos de
la estrategia energética suramericana y al plan de acción
energético y difirieron el TSE, ante lo cual Chávez
"imploró" no retrasar "ni un segundo" ese compromiso.
"Hay un tiempo técnico y un tiempo político. Hay
que conciliar ambos", recomendó.
Las resoluciones acordadas prevén ser discutidas en
Brasilia el 23 de mayo, cuando está pautado que los Presidentes
vuelvan a reunirse.
Controversias propias
Los ministros acordaron comenzar a trabajar en la propuesta
de creación de un mecanismo para la resolución de
los conflictos que puedan surgir de los contratos entre empresas
latinoamericanas e incluso con otras empresas, en contraposición
al Centro Internacional de Arreglo de Disputas Relativas a
Inversiones (Ciadi), dependiente del Banco Mundial.
Esta propuesta fue respaldada públicamente por la delegación
de Ecuador. Galo Chiriboga, ministro de Energía de ese
país, instó a que las controversias entre latinoamericanos
sean resueltas en casa en pro de la integración regional.
También se acordó comenzar a trabajar en la constitución
de la Empresa Grannacional Energética, integrada por
las petroleras de la región y que sirva de bisagra para
los proyectos bilaterales y trilaterales. A Venezuela le corresponde
presentar una propuesta al respecto.
Ramírez aprovechó la oportunidad para informar
que se acordó con Argentina la firma de un convenio para
el suministro de gas natural licuado a ese país, una
vez que arranquen operación las facilidades del Cigma
(Complejo Industrial Gran Mariscal de Ayacucho) que se construye
desde 2007 en Güiria.