VÍCTOR SALMERÓN
EL UNIVERSAL
Las estadísticas del Banco Central de Venezuela desnudan
que el país enfrenta un ciclo inflacionario que impacta
áreas muy sensibles como salud, transporte y alimentación.
El índice nacional de precios al consumidor registra
que en los primeros cuatro meses de este año los servicios
médicos y paramédicos, que incluyen el costo de
las consultas y exámenes, acumulan un alza de 17,6%;
al mismo tiempo, los servicios hospitalarios aumentan 22,6%
y el costo de las medicinas y equipos terapéuticos un
salto de 6,9%.
Hipólito García, presidente de la Asociación
de Clínicas y Hospitales, explica que "somos el final
de la cadena de servicios, recibimos insumos y queremos garantizar
la calidad en la atención de los pacientes".
El costo de los alimentos suma un incremento de 8,9% entre
diciembre y abril, de hecho, los productos pesqueros muestran
un salto explosivo de 17,9%, mientras que el transporte público
se ha encarecido 13,8%.
La enfermedad
El ministro de Planificación, Haiman El Troudi, considera
que la inflación de abril, que se ubica en 1,7%, es un
dato positivo puesto que mantiene la misma variación
de marzo y refleja una desaceleración respecto a enero
y febrero.
No obstante, Gustavo García, profesor del IESA, tiene
otra lectura. "A pesar de que el tipo de cambio paralelo se
redujo, de una política monetaria restrictiva que ha
hecho que la liquidez de abril sea igual a la de noviembre
y que no hubo ajustes de productos controlados en abril, la
inflación se ha mantenido en 1,7%".
Profundiza en el tema y añade que "esto demuestra que
la inflación obedece en buena parte a un problema de
oferta. El racionamiento del crédito y el torniquete
en la entrega de divisas impactan la producción, mientras
que la demanda sigue siendo estimulada por la expansión
fiscal".
Desde su punto de vista las perspectivas no son buenas. "En
mayo van a incidir el ajuste del salario mínimo, los
incrementos en productos controlados como el pollo y el que
una porción de las importaciones se habrá realizado
a través de los bonos en dólares, es decir, a un
tipo de cambio superior al oficial, esto nos lleva a prever
que la inflación estará sobre 2% el próximo
mes y apunta a un aumento de 30% en el año".
El Gobierno elevó las tasas de interés para ahorros
y encareció el uso de las tarjetas de crédito, en
un intento por frenar el consumo y aliviar el desbalance entre
la demanda y la oferta.
Gustavo García indica que "con una inflación como
esta una tasa de interés de 15% no es atractiva para
los depositantes, hay un estímulo al gasto, el dinero
en efectivo es como una papa caliente y eso incide sobre los
precios".
El presidente de Fedecámaras, José Manuel González,
indica que "es necesario incrementar la oferta interna de
bienes y servicios, las importaciones han servido para tapar
huecos provisionalmente pero no son una solución permanente.
El estímulo a la producción interna contribuirá
a bajar el índice inflacionario. En nuestro país
la inflación es de carácter estructural".
vsalmeron@eluniversal.com