Quito.- El canciller de Colombia, Fernando
Araújo, reiteró hoy su interés en reactivar
las relaciones con Ecuador pese al nuevo choque de versiones
sobre un bombardeo en suelo ecuatoriano, en el que según
Quito los militares colombianos cometieron crímenes de
lesa humanidad.
No obstante el progresivo aumento de las tensiones, "lo que
Colombia aspira es al restablecimiento pleno de las relaciones
diplomáticas con Ecuador y a que logremos construir
un clima de confianza y cooperación mutua en todos los asuntos",
declaró Araújo desde Bogotá a la prensa ecuatoriana.
Araújo negó las denuncias del gobierno de Rafael
Correa sobre una presunta ejecución sumaria de algunas
de las 25 víctimas que dejó el ataque con bombas
a un campamento de las FARC el 1 de marzo, acción
que derivó en la ruptura de los vínculos diplomáticos,
señaló AFP.
"Nosotros no hacemos ejecucciones extrajudiciales como lo
presentaron algunos de los miembros del gobierno de Ecuador,
sino que por el contrario les dimos toda la atención
a las personas heridas que encontramos en el campamento",
insistió el canciller a la radio Sonorama.
En la incursión murieron entre otros el número
dos de la guerrilla de las FARC, Raúl Reyes, cuatro
mexicanos y el ecuatoriano Franklin Aisalla.
El cuerpo de Aisalla fue repatriado desde Colombia, y su
autopsia revela una herida de bala no letal, lo que determina
que su muerte la produjo "una serie de golpes que recibió
con objeto contundente en la nuca (...) que provocó un
trauma cráneo-encefálico mortal", según Quito.
Ecuador presentó el martes los resultados de las autopsias
a 19 de los cadáveres -recuperados por militares ecuatorianos
de la zona bombardeada-, que según el gobierno probarían
que cuatro personas fueron rematadas con disparos por
la espalda aún estando con vida.
Investigaremos "hasta las últimas consecuencias porque
una cosa es que violen nuestra soberanía" pero otra
"que se cometan delitos o crímenes de lesa humanidad
en nuestro territorio y encima contra un conciudadano (ecuatoriano)",
dijo el miércoles el ministro de Gobierno, Fernando Bustamante.