Buenos Aires.- El ministro argentino de
Economía, Carlos Fernández, se reunirá mañana
en Caracas con el ministro de Finanzas, Rafael Isea,
con quien tratará una posible colocación de bonos
argentinos y la puesta en marcha del Banco del Sur, informó hoy
una fuente oficial argentina.
Fernández partirá esta tarde junto al ministro
de Planificación Federal, Julio de Vido, en el
marco de la conflictiva situación planteada por
la decisión del gobierno venezolano de nacionalizar la
siderúrgica Ternium Sidor, de capitales privados
mayoritariamente argentinos.
El ministro de Economía se reunirá con su colega
venezolano para estudiar la posible colocación
de bonos argentinos en ese país, cuyo monto no está
definido, dijo el vocero de Fernández, José Luis
Olivero, según AFP.
Venezuela lleva adquiridos desde 2005 y hasta noviembre de
2007 un total de 5.636 millones de dólares en bonos
soberanos de Argentina, que significaron un auxilio
financiero para el gobierno del ex presidente Néstor
Kirchner (2003-2007).
De concretarse la operación, será la primera emisión
de bonos que hará Fernández desde su asunción
al frente del Palacio de Hacienda el 25 de abril, tras
la renuncia de su antecesor, Martín Lousteau.
En el encuentro, analizarán también la puesta en
marcha del Banco del Sur, en cuya última reunión
realizada en Montevideo estuvo ausente Argentina, al
coincidir con el recambio de ministros en Buenos Aires.
Los ministros de Economía de la región acordaron
en Montevideo que el Banco del Sur cuente con un capital
equivalente a 20.000 millones de dólares, cuánto
aportará cada socio y los niveles de crédito al
que accederán, aunque faltó el visto bueno
de Argentina.
La agenda de De Vido no fue informada, pero se estima que
el temario incluirá la situación de Sidor, la mayor
acería de la región andina y el Caribe.
Sidor fue estatal hasta que el grupo argentino Techint adquirió
60% de sus acciones en 1997 y el Estado venezolano se
quedó con 20% y los trabajadores con otro 20%.
Tras el anuncio de nacionalización a mediados de abril,
el gobierno de Hugo Chávez negocia con los directivos
de Ternium Sidor el precio que pagará por su participación
en la empresa, y paralelamente lleva a cabo acciones legales
para una eventual expropiación.