Yasuní.- La producción de crudo
de la petrolera hispano-argentina Repsol YPF en Ecuador se
reducirá de una media de 59.000 barriles diarios en 2007
a 53.000 barriles al día previstos para el final de 2008
por la incertidumbre sobre el futuro de su contrato en el
país, informaron directivos de la empresa.
La menor extracción de Repsol-YPF, que es la concesionaria
que más produce en el país, se debe a la declinación
natural de la producción de los pozos existentes y a
que no se han perforado nuevos, explicó el gerente de
campo del Bloque 16 de la Amazonía ecuatoriana, Édgar
Delgado.
Repsol-YPF invirtió el año pasado cerca de 30 millones
de dólares para aumentar su producción en Ecuador
y perforó 31 pozos nuevos en la zona que tiene en concesión,
la mayor parte de ella dentro del Parque Nacional Yasuní,
en la región amazónica, recordó Efe.
Para este año la compañía tenía previsto
perforar otros 18 pozos, pero no lo ha hecho porque "no se
justifica la inversión" pues la norma que reparte un
99 por ciento de los beneficios extraordinarios del petróleo
para el Estado y un uno por ciento para las compañías
no lo hace viable, señaló Delgado.
Con este reparto de 99 a uno, "la compañía está
sacando dinero de su bolsillo" para mantener su contrato,
que finaliza en 2012 y que estaba renegociando para pasar
a un nuevo tipo, según el gerente de Relaciones Públicas
de la empresa, Federico Cruz.
El Estado ecuatoriano propuso transformar los contratos de
participación que tiene con las principales petroleras
extranjeras que actúan en el país en contratos de
servicios, y negociaba desde enero con cinco compañías
para llegar a acuerdos sobre ese modelo.
Repsol-YPF había planteado la ampliación hasta
2018 del contrato, siempre que fuera una "operación viable",
y ofrecido una inversión de 300 millones de dólares
en los próximos tres años, pero actualmente la negociación
está en suspenso por decisión del Gobierno.
Los responsables de Repsol recalcaron que la operación
de la compañía en Ecuador es "muy cara", pues en
los campos que explota se extrae un 94 por ciento de agua
y un seis por ciento de crudo pesado, lo que hace que el coste
total de producción sea de unos 30 dólares por barril
de petróleo.
Por eso apuntaron que "no se puede aplicar una fórmula
única para los contratos" con las petroleras, pues aseguraron
que las demás compañías no tienen un porcentaje
de agua tan alto en el producto que extraen, que se devuelve
a los pozos una vez separada del petróleo.
Insistieron además en que la compañía lleva
a cabo una explotación "limpia", con instalaciones respetuosas
con el medio ambiente, similares a las utilizadas en plataformas
marinas con pozos en racimo, por lo que ocupan una extensión
mínima, de 400 hectáreas, un 0,2 por ciento de las
200.000 que tiene la concesión.
Repsol mantiene la seguridad en toda la concesión, con
compañías privadas y apoyo militar, y "es la única
petrolera que no ha tenido problemas con las comunidades indígenas",
en especial con las 32 waoraní que atiende, cinco de
las cuales están dentro de su área.
A estas comunidades Repsol les suministra atención social,
médica y educativa y trata de evitar cualquier imposición
que cambie sus costumbres ancestrales.
La petrolera mantiene el control del área e impide el
acceso de colonos, madereros o especies vegetales o animales
ajenas al ecosistema del Yasuní, donde tiene dos campamentos
con un total de cerca de 600 personas.
Ese número llegó a ser de 1.300 el año pasado,
cuando se hacían trabajos de perforación.
En la actualidad, Repsol-YPF trabaja en su concesión
del Bloque 16, en la zona compartida con la estatal Petroecuador
de Capirón, donde produce unos 53.000 barriles diarios,
y hace de operador de servicios en el campo estatal de Tivacuno,
donde extrae otros 12.000 barriles al día.
Entre el Bloque 16 y Capirón la empresa calcula que
hay reservas de unos 300 millones de barriles de crudo, de
los que unos 250 millones se habrán extraído para
el 2012, según los técnicos de Repsol.