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Caracas, lunes 05 de mayo, 2008  
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(07:20 AM) Ciclón "Nargis" devasta a Myanmar

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Singapur/Rangún.-  No podía haber afectado peor a uno de los países más pobres del mundo. El ciclón "Nargis" golpeó con su furia a un país económicamente devastado, en el que millones de personas no tienen lo más necesario para vivir. Y la catástrofe amenazó además con aniquilar una de las pocas luces de esperanza que el pueblo reprimido por una junta militar tenía por estos días. 

Por primera vez en 18 años, los habitantes de Myanmar (antigua Birmania) acudirán a las urnas este sábado 10 de mayo. Deberán votar sobre una nueva Constitución, que promete las primeras elecciones libres desde 1990 para dentro de dos años. Ahora, las calles y los puentes están destruidos y amplias zonas de la costa están sin comunicación alguna. 

Pero el régimen militar prometió, a pesar de la devastación causada por el ciclón, cumplir con lo previsto en cuanto a la votación. "El referéndum está a unos pocos días y la gente se encara con alegría la votación", señala una declaración de la junta difundida hoy, según informó la cadena británica BBC. 

Los generales de la junta son muy supersticiosos y seguramente interpretarán el ciclón como un mal presagio. La junta además es paranoica y ve espías en la mayoría de los extranjeros. Sólo unos pocos pueden trabajar en Myanmar. Así, la necesidad de la gente sólo aumenta, porque hay muy pocas organizaciones de ayuda en el país. 

La gran mayoría de los birmanos es tan pobre que el año pasado fueron los primeros en el mundo en salir a la calle desesperados por el aumento de los precios de los alimentos. El hambre llevó a la mayoría a ello, a pesar de las amenazas. La junta militar acotó las subvenciones para el aceite de cocina y muchos temieron por su supervivencia. 

La venganza de los generales no se hizo esperar. Cuando decenas de miles de monjes se sumaron a las protestas y las personas dirigieron su descontento también contra el régimen, reprimieron en septiembre. Tras días de protestas en la metrópoli portuaria de Rangún, los militares abrieron fuego contra los pacíficos manifestantes. Al menos 31 personas fueron asesinadas. Las fotos de los monjes cruelmente masacrados circularon por todo el mundo. Miles fueron detenidos y desaparecieron en las prisiones donde son torturados. 

Según testigos oculares, Rangún presenta hoy un paisaje de guerra. En la ciudad de cuatro millones de habitantes, los árboles cayeron sobre las calles y las casas se quedaron sin techos. El huracán también se llevó las numerosas antenas satelitales que permitían a muchos en este país aislado comunicarse con el mundo exterior. En los barrios pobres de los alrededores, las casillas de chapa no tuvieron ninguna oportunidad ante los potentes vientos, relató DPA..

En el delta del Irrawaddy la situación podría ser aún peor. Allí viven los campesinos que se dedican al arroz. Su cosecha seguramente fue ampliamente destruida. En la zona no hay casi infraestructura. El gobierno apostó en los últimos años por expandir la industria del petróleo y el gas, y no por el bienestar de los campesinos. 

Muchas personas deben vivir con un ingreso anual de 650 dólares. Según estimaciones del Banco Mundial, un tercio de la población vive por debajo del umbral de la pobreza. Según los datos disponibles más recientes, de 1996, casi el 60 por ciento de la población vive de la agricultura. 

La junta, mientras tanto, disfruta del lujo, alejada de sus súbditos, en una nueva capital construida 300 kilómetros tierra adentro. "Perdieron totalmente la conexión con la realidad", dice el disidente Bo Kyi, que hoy vive en el exilio en Mae Sot, en Tailandia. "Reclaman de sus súbditos señales positivas de progreso, y nadie se atreve a decir la verdad". 

El órgano estatal "Luz Nueva" celebra los supuestos éxitos de los dictadores: tantos puentes nuevos, tantas calles nuevas, grandes cosechas. "La gente se pregunta por qué tienen que pasar hambre si hay tanto progreso", dice David Mathieson, encargado de Human Rights Watch de controlar la situación de los derechos humanos en Myanmar. 

 



 
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