Las recientes e inaceptables declaraciones del general en
jefe Gustavo Rangel Briceño, ministro de la Defensa,
han producido en la opinión pública una profunda
preocupación. No es fácil entender que se realicen
planteamientos contrarios a la Constitución Nacional
por un alto funcionario militar y se amenace con expulsar
de la Fuerza Armada a aquellos oficiales que mantienen una
posición institucional. La tesis sostenida por el general
Rangel lo que busca es confundir. Es verdad que "el poder
militar es una herramienta de la política", pero no es
cierto que esta realidad obligue a los miembros de la Fuerza
Armada, en un Estado democrático y pluralista, a mantener
una ideología determinada y mucho menos pertenecer a
un partido político. Creo que es necesario profundizar
en esta discusión.
El Estado es una organización esencialmente jurídica
y política. La Fuerza Armada es creada por el Estado
para colaborar en el cumplimiento de sus objetivos políticos,
entre ellos la defensa de la soberanía, y la preservación
de la seguridad interna de la nación. El sistema de gobierno
o régimen político es un concepto que hace referencia
al modelo de organización constitucional que adopta un
Estado en función a la relación existente entre
los distintos tipos de poderes. Los sistemas políticos
pueden tener de distintas formas: monarquías y repúblicas;
presidenciales y parlamentarios; democráticos, autoritarios
y socialistas, etc. Como se observa, para definir el tipo
de Estado es necesario analizar la Constitución vigente
en un país en un momento determinado de su historia.
El Artículo 2 de la Constitución de 1999, la mejor
Constitución del mundo según Hugo Chávez, establece
que "Venezuela se constituye en un Estado Democrático
y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores
superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación,
la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad,
la democracia, la responsabilidad social y en general la preeminencia
de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político".
En este artículo el constitucionalista insiste en que
el Estado es Democrático y social de Derecho y de Justicia,
resaltando la necesidad del pluralismo político. Esto
significa que en Venezuela existen distintas ideologías
con igual derecho a ejercer el poder del Estado. En concordancia
con este principio se definió a la Fuerza Armada Nacional
en el Artículo 328 constitucional.
"La Fuerza Armada Nacional constituye una institución
esencialmente profesional, sin militancia política, organizada
por el Estado para garantizar la independencia y soberanía
de la nación y asegurar la integridad del espacio geográfico,
mediante la defensa militar, la cooperación en el mantenimiento
del orden interno y la participación activa en
el desarrollo nacional , de acuerdo con esta constitución
y la ley": El principio del pluralismo político se relaciona
estrechamente con la obligación de la Fuerza Armada de
no tener militancia política. En caso, como pretende
el general Rangel, que la Fuerza Armada tuviese una ideología
política determinada se rompería el equilibrio democrático
y se haría imposible el juego político entre distintos
partidos. Imaginarse una contienda electoral en donde
un partido determinado tuviese el control de las armas de
la República es sencillamente vivir la misma historia
que enfrenta el pueblo cubano cada vez que es convocado a
unas elecciones.
En los regímenes totalitarios como Cuba y China, la
Fuerza Armada puede tener ideología ya que en dichos
países sólo existe un partido: el Partido
Comunista. En esa circunstancia no tiene relevancia que la
Fuerza Armada de esos países a su vez sea comunista.
Así ocurría en la Unión Soviética y en
todos los países en donde imperaba el socialismo real.
Lo que no es aceptable es que Venezuela se defina en su Constitución
como un Estado democrático y pluralista y después
se obligue a los miembros de la Fuerza Armada a gritar "Patria,
Socialismo o Muerte". Al hacerlo, sus miembros están
aceptando, pienso que una gran mayoría sin querer; que
pertenecen al Parido Socialista Único de Venezuela.
Los oficiales institucionalistas, tan maltratados en las palabras
del general Rangel, lo único que han hecho, al no aceptar
esa imposición, es cumplir sus deberes militares.
Hay un aspecto que Hugo Chávez debería reflexionar:
la legitimidad de su gobierno y su autoridad sobre la Fuerza
Armada surge de la propia Constitución Nacional. Violarla
de una manera tan flagrante puede producir muy malos dividendos.
ferochoa@cantv.net.