Marla Prato
Especial EL UNIVERSAL
Barquisimeto.- Mientras el comandante de la Policía
de Lara, coronel Octavio Chacón ratificaba en rueda de
prensa la versión del enfrentamiento, el pasado 29 de
abril, entre una comisión policial en donde resultaron
muertos los hermanos Pérez Heredia, los familiares anunciaban
que solicitaran la destitución inmediata del jefe policial
ante el gobernador Luis Reyes Reyes.
Chacón sostuvo que el caso había pasado a la Fiscalía
21 del Ministerio Público, mientras los 4 funcionarios
supuestamente involucrados en el caso habían sido suspendidos,
pero no se encontraban detenidos.
La orden de suspensión fue emanada el jueves por el
gobernador tras los sucesos ocurridos durante el día,
cuando la Brigada antimotines de la policía arremetió
contra el cortejo fúnebre que pasó por el frente
de la Comandancia para solicitar una reunión con el jefe
policial.
-Si fue cierto que los funcionarios actuaron al margen de
la ley -declaró Chacón- se tomarán las acciones
necesarias, pero ahora todo está en manos del Fiscalía
21.
Refirió igualmente que el caso se encuentra en manos
de la Inspectoría General de Investigaciones de las FAP-Lara,
para averiguaciones internas, mientras que de los involucrados
sólo pudo señalar que se trata de un sargento 2º,
un cabo 1º y dos distinguidos.
Aseguró que hasta los momentos desconoce si los fallecidos
estaban siendo solicitados por la Fiscalía, pero los
relacionó con bandas dedicadas al robo de vehículos.
Indicó que Engel Pérez Heredia presentaba antecedentes
del año 1997 en el Cicpc por robo.
Con relación a la violenta intervención policial
que se produjo el pasado jueves, justificó la acción
alegando que durante la marcha del cortejo fúnebre se
" infiltraron motorizados y otras personas quienes lanzaron
piedras y botellas a la Comandancia".
Vecinos y dirigentes sociales solicitaron la destitución
del jefe policial. El diputado oficialista Víctor Martínez
anunció que el martes solicitará ante el Consejo
Legislativo, la interpelación del gobernador. Integrantes
de la Misión Sucre y estudiantes de Derecho rechazaron
la acción policial.